


En su amor por los deportes, no obstante, la ciudad no se ha olvidado del arte. Las últimas dos décadas, Indianápolis se ha comprometido con gran determinación a revitalizar su desordenado centro. Además de algunos museos destacados, la ciudad tiene un encantador escenario histórico de barrios. El Lockerbie Square es un fantástico distrito para explorar, con sus casas de estilo Victoriano restauradas y las calles empedradas. La Massachussets Avenue ha renacido con galerías de arte, tiendas y restaurantes de moda y el impresionante proyecto del Broad Ripple Village que ha renovado el viejo barrio del lado del canal con tiendas de moda, cafeterías y un vibrante escenario para la vida nocturna.
El número de atracciones culturales puede ser un punto flojo de Indianápolis, pero la ciudad lo compensa con una gran riqueza en espacios verdes y parques públicos. Para ayudar a mantener la ciudad verde existen tales maravillas como el White River State Park. Esta área urbana ofrece unos agradables canales que se extienden por las zonas de hierba, mientras que el Canal Walk ofrece un amplio paseo que recorre el histórico canal del corazón de la ciudad.

El turismo se ha convertido en una industria importante en Indianápolis, y la ciudad está haciendo todo lo que puede para protegerlo, promoviendo y expandiendo las cosas que hacen que sea un destino agradable. Con una abundante lista de grandes eventos deportivos, parques recreativos y respetables entornos históricos, hay más en esta ciudad de lo que puede parecer si está dispuesto a dedicarle el tiempo necesario para explorarla.

Existe una gran variedad de opciones para alojarse que seguro que satisfacen al gusto y bolsillo de todo el que la visite. Los hoteles de lujo se pueden encontrar en el centro de la ciudad y ofrecen una muy buena calidad-precio mientras que los alojamientos de precio medio se pueden encontrar repartidos por toda la ciudad.

Indianápolis fue fundada en 1821 cuando un juez de la Corte Suprema de Indiana fundó la capital a lo largo de la orilla del Río White. La razón por la cual el juez fundó la ciudad fue porque pensó que el río sería una importante arteria del transporte, dando a la ciudad una ventaja natural en comercio y en la industria. No obstante, al final se descubrió que canal contenía demasiada arena y los barcos comerciales no podían pasar.

Las conexiones al resto del país llegaron al final cuando la carretera nacional del este-oeste pasó por la capital. Pero el principal impulso que recibió Indianápolis fue cuando la red ferroviaria de Madison and Indianápolis inició su trayecto en Octubre de 1847. A partir de ese momento se crearon subsecuentes conexiones ferroviarias y se inició un periodo de un crecimiento masivo económico y de población.

A principios de los 1900, Indianápolis se había convertido en uno de los centros de fabricación automovilística principales del país, rivalizando con otras ciudades tales como Detroit para los puestos de honor. Con numerosas carreteras y líneas ferroviarias enlazando con la ciudad en todas las direcciones, Indianápolis se convirtió rápidamente en un nodo principal de transporte enlazando con Chicago, Louisville, Cincinnati y Saint Louis. El apodo de la ciudad, ‘La encrucijada de América’, se lo merece con creces.

Irónicamente, esta misma red de carreteras dio pié al boom de los barrios
Vivienda en los años siguientes. La urbanización de la ciudad se incrementó debido al rápido crecimiento de la población, atrayendo a los residentes de la ciudad hacia los verdes suburbios del extrarradio. En la actualidad, la capital se encuentra en medio de una revitalización y un recientemente descubierto espíritu de orgullo cívico que ha engullido a los residentes de la ciudad.

Indianápolis experimenta un clima típicamente del mediano oeste, con calurosos y húmedos veranos y fríos y nevados inviernos. Los veranos pueden llegar a ser agradables en algunas ocasiones, con temperaturas que se encuentran entre los 29ºC. No obstante, la espera y persistente humedad hace que las condiciones sean bastante incómodas, especialmente durante los meses de verano de Julio y Agosto. Los visitantes deberán de estar bien preparados para sudar profundamente, incluso después de una mínima exposición. Las tormentas eléctricas se suceden frecuentemente durante las tardes, dando un pequeño respiro. No obstante, en el momento en que desaparecen la humedad se dispara.

Los inviernos no son mucho mejores. De Diciembre hasta Febrero son los meses más fríos del año, con temperaturas que normalmente llegan a estar por debajo de los 0ºC. La nieve es común, y normalmente se mantiene por muchos días antes de helarse. Indianápolis es una de esas ciudades que es mejor visitarla durante las estaciones de transición de primavera y otoño. Los meses de Mayo y principios de Junio son los más agradables, con cálidas temperaturas y una atmósfera de renovación mientras los capullos de los árboles y de las plantas emergen de su letargo. Los meses de otoño de finales de Septiembre y Octubre aún son mejores, ya que los cielos azules dominan el horizonte y los árboles estallan en colores.
















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