
Situada en el estado de Tejas, Dallas es aún en día una ciudad relativamente joven. Su reputación se basa en gran medida en la refinería del petróleo y los ranchos de ganado publicitados por los medios de comunicación y la famosa serie de los 80 que llevaba el mismo nombre que la ciudad.
Des de su fundación en 1839, la ciudad ha recorrido un largo camino y ha visto como se desarrollaba rápidamente en todos los niveles, pero en particular su capacidad comercial, con su papel central en la industria petrolífera Tejana ayudándola a incrementar su estatus. El hecho es que su aeropuerto se encuentra entre los más concurridos del mundo es una muestra de la importancia que tiene dentro de los EUA como destino turístico y comercial.

El carácter único de Dallas tiene una calidad entrañable. La gente se siente atraída a esta ciudad no únicamente porque ser un gigante de la industria, sino también por la amabilidad de sus residentes y el encanto sureño que poseen. Las oportunidades para realizar grandes compras y para ir de cena también ayudan a convertir a Dallas en el popular destino turístico que es en la actualidad.

Los barrios tales como Deep Ellum y Greenville Avenue rebosan de vitalidad con bares de moda, restaurantes, clubs nocturnos y tiendas que han ayudado a fijar Dallas en el mapa como un lugar que ofrece más que cowboys y petróleo. La atmósfera de locales de entretenimiento nocturno en estas zonas son igual de buenos que los de cualquier otra ciudad Norteamericana.

Convierta sus vacaciones de Dallas en visitar atracciones tales como the Reunion Tower y el Museo Sixth Floor, haciendo un poco de cultura en el African American Museum y en el Museo de Arte de Dallas o simplemente yendo de compras hasta saciarse en las fantásticas galerías comerciales tales como el Centro NorthPark y el Grapevine Mills.

La ciudad también tiene una excelente selección de alojamientos con nombres importantes tales como Radisson, Best Western, Hilton, Holiday Inn y el Crown Plaza, todos ellos siendo hoteles de reputación. También se encuentran disponibles hoteles más pequeños y económicos y, generalmente hablando, se puede decir que Dallas tiene algo que satisfará a todos los gustos y bolsillos.
Los buenos alojamientos, excelentes restaurantes, vida nocturna a la moda, una extensa selección de tiendas para comprar y numerosos lugares de interés cultural e histórico son unas pocas de las razones de porqué Dallas es un gran lugar para pasar las vacaciones.

En los primeros indicios de la historia escrita de Dallas, como ocurre en gran parte de Tejas, la tierra estaba poblada por indígenas Americanos y más tarde se convirtió en una Provincia Española de la Nueva España antes de la creación de la ciudad. Aunque hacia frontera con territorio Francés, la zona se mantuvo bajo control Español e incluso fue extendido en 1819 con el Tratado Adams-Onís. Los españoles mantuvieron el control hasta 1821 cuando Méjico se independizó de España. En 1836 la República de Tejas oficialmente se independizó de Méjico y la zona que en la actualidad se conoce como Dallas empezó a materializarse.

En 1839, el abogado de Tennessee y hábil explorador John Neely Bryan vino a la zona de Dallas e inmediatamente decidió que ésta ofrecía un gran potencial de éxito como puesto comercial y como futura ciudad. Bryan volvió a Tennessee, cerró sus negocios y dos años más tarde vino de vuelta a Dallas con unos ambiciosos planes de desarrollo. Obtuvo unas 640 acres de tierra y puso en marcha sus planes para construir una ciudad.
En 1856 Dallas vio su incorporación formal como pueblo y más tarde, en 1871, se convirtió legalmente en ciudad. Los 1870 trajeron un período de un crecimiento importante para Dallas gracias a la llegada del ferrocarril. La ciudad intentó acercar la vía del ferrocarril hasta ella pagando al Ferrocarril Central de Tejas y de Houston, aunque esta estrategia no tuvo el éxito deseado y la mala gestión se tradujo en 1873 en que gran parte de la parte del norte, sur y este, oeste de la vía férrea haciendo intersección con Dallas.

El crecimiento de los siguientes 50 años estuvo marcado por sucesos tales como el establecimiento de un Banco Federal de Reserva en 1914, una Universidad de Metodista del Sur en 1915 y el Aeropuerto Love Field de Dallas en 1927.

El descubrimiento de petróleo en 1930 por C.M. Joiner y el consecuente desarrollo de los campos petrolíferos del este de Tejas catapultaron a la ciudad para convertirse en parte íntegra de la industria petrolífera Americana y asegurar la posición de la ciudad como centro técnico y financiero responsable de controlar gran parte de los negocios de excavaciones petrolíferas. Con el desarrollo de la industria petrolera vino también un incremento de la prosperidad para la ciudad.
El asesinato de John F. Kennedy en las calles de la ciudad en 1963 atrajo una publicidad negativa a la ciudad, aunque la construcción del Aeropuerto Internacional Forth Worth en 1973 y la celebración de la Convención Nacional Republicana en 1984 ayudaron a ponerla de vuelta como uno de los centros más importantes de Tejas.

Dallas tiene un clima subtropical por el cual se da gran cantidad de humedad, veranos calurosos y templados inviernos con precipitaciones durante todo el año.
Las temperaturas en Dallas son cálidas durante todo el año con veranos (de Junio hasta Septiembre) viendo unas temperaturas máximas diarias de entre 30ºC y 35ºC. Para mucha gente, esta temporada es insoportablemente cálida y no es el momento idóneo para visitar la ciudad, especialmente si es para realizar una visita turística.
Los inviernos también pueden llegar a ser cálidos con temperaturas que rondan entre los 12ºC y los 15ºC des de el periodo de Diciembre hasta Febrero y varios grados por encima en los meses anteriores y posteriores.

Des de el punto de vista del visitante, los meses de otoño y primavera son el momento ideal para hacer turismo en Tejas ya que las temperaturas están entre 20ºC y 25ºC. Las precipitaciones son mayores en Mayo pero esto no debería de ser un impedimento para que usted decida disfrutar de sus vacaciones aquí en la primavera.
Para aquellas personas que no estén acostumbradas a las altas temperaturas se sentirán muy a gusto durante el invierno además de ser una época ideal para pasear por la ciudad ya que los niveles de humedad no son tan agobiantes como los que se dan durante el verano.































