Uruguay Visión general

Uruguay es uno de los países más pequeños de Sudamérica, y aunque sus vecinos Brasil y Argentina hacen que parezca diminuto en términos de extensión geográfica, en realidad se trata de un destino que ofrece a los viajeros tanto, o más, en opciones culturales, actividades, atracciones turísticas y de interés. Por si fuera poco, Uruguay es uno de los países más seguros de Sudamérica, lo que le ayudará a hacerse una idea de la aptitud de este país para ser un destino turístico de primera.

Montevideo es la capital del país y es una ciudad repleta de actividades para los viajeros. Sus magníficos edificios antiguos y monumentos bien preservados, los cuales datan de la rica historia de la ciudad, están complementados por un agradable entorno natural. Sus visitantes podrán hacer turismo y recorrer el Palacio Salvo y la Plaza de la Independencia, o bien, dirigirse a algunos de sus centros comerciales para una sesión de compras antes de encontrar un restaurante muy mono para el almuerzo o la cena.

Punta del Este es la ciudad balneario uruguaya por excelencia y es un sitio en donde encontrará tanto a turistas que viajan en paquetes como a los acomodados miembros del jet-set. Kilómetros de playas de arena dorada le esperan en Punta del Este, que son precisamente la principal atracción de este relajado destino turístico. Una gran selección de opciones de alojamiento, excelentes restaurantes, numerosas actividades recreativas y una animada vida nocturna hacen de éste el principal balneario del país.
Los fanáticos de las actividades al aire libre encontrarán una gran selección de opciones recreativas gracias a un terreno variado y a una geografía que resulta ideal para la práctica de una selección de los deportes más populares. Los golfistas podrán aprovechar los campos de golf con hermosos paisajes que aquí se encuentran, mientras que los aficionados a los deportes acuáticos tendrán a su disposición las playas de Punta del Este, Pirlápolis, Solís y Atlántida para practicar esquí acuático, piragüismo, submarinismo y otras actividades acuáticas.

El país es sede de una variedad de animados festivales durante todo el año, y muchos viajeros planifican su viaje precisamente para que éste coincida con alguno de los principales eventos. El Carnaval de Montevideo, también conocido como Las Llamadas, atrae a una gran cantidad de participantes, muchos de los cuales son viajeros. Por otra parte, Tacuarembó es sede de los célebres Festival de la Cultura Gaucha y, en junio, del Festival Cultural de Tango.
Viajar a Uruguay es una tarea sencilla, ya que en su capital se encuentra un importante aeropuerto internacional y, debido al tamaño del país, es posible viajar a otras ciudades por vía terrestre. En las ciudades principales como Montevideo, Colonia y Punta del Este, los viajeros encontrarán eficientes y fiables servicios de autobuses para transportarse dentro de la ciudad. Los taxis y autos de alquiler también son una buena alternativa para viajes dentro del país.

Los charrúas, una tribu aborigen, fueron los primeros homo sapiens en hacer del territorio que actualmente conocemos como Uruguay su hogar. Los charrúas vivían en un nivel de subsistencia y desarrollaron grandes habilidades para la pesca, caza y aspectos básicos del instinto de supervivencia. La llegada de los exploradores españoles en el siglo XVI generó una gran hostilidad por parte de los charrúas, quienes eran completamente territoriales. Tras la llegada de los españoles tuvieron lugar choques violentos, en uno de los cuales murió el explorador Juan Díaz de Solís, así como muchos de los navegantes con los que viajaba. Tuvo que pasar un siglo para que los charrúas adoptaran una actitud más tolerante hacia los extranjeros, un cambio que finalmente dio como resultado el inicio de la relación comercial con España.

Los portugueses llegaron a territorio uruguayo a finales del siglo XVII e hicieron acto de presencia en la región por medio de su establecimiento colonial situado en el estuario del Río de la Plata. Los españoles se alarmaron e intentaron reafirmar su adjudicación de la zona construyendo una ciudadela en lo que ahora es Montevideo. El colono portugués José Artigas hizo una declaración pública sobre la reivindicación de su país y, debido a las tensiones que se crearon entre ambas naciones, estalló una guerra.

Los españoles y los portugueses, e incluso los brasileños, lucharon por el control de la región de 1825 a 1828. Finalmente fueron los británicos quienes pusieron fin a este periodo de conflicto específico al orquestar un acuerdo por medio del cual Uruguay se declaraba a sí mismo oficialmente independiente. No obstante, las facciones combatientes seguían en un estado de descontento y las hostilidades continuaron plagando al país durante la mayor parte del siglo XIX.

Con la llegada del siglo XX nació una nueva era para Uruguay luego de que José Batlle y Ordóñez se convirtiera en presidente en 1903 e introdujera una serie de reformas políticas fundamentales. Ordóñez permaneció en la presidencia durante dos periodos (el primero hasta 1907 y el segundo de 1911 a 1915), durante los cuales estableció un estado de bienestar social, abolió la pena de muerte y se deshizo de muchas de las políticas de mano dura del gobierno.
El país experimentó un periodo de recesión económica a finales de la década de 1950 que trajo consigo altos índices de inflación, aumento en la tasa de desempleo, deterioro en el estado de bienestar social y una caída en picada de los estándares de vida para la clase obrera. Esto tuvo consecuencias desafortunadas como protestas y manifestaciones militares.
El grave estado de la economía del país dio paso a la corrupción entre los oficiales y al establecimiento posterior de una dictadura. El movimiento de guerrilla conocido como Tupamaros se formó a finales de la década de 1960 y amenazó el control del gobierno con actividades que tenían como objetivo dar alimento y dinero a la gente sin importar el medio.

El ejército conservó la mayor parte del control de Uruguay hasta 1984, año en que Julio María Sanguinetti fue nombrado presidente, lo que marcó el inicio de un nuevo periodo democrático. Con Sanguinetti, la economía del país mejoró considerablemente y su estado actual se debe en gran medida a las políticas puestas en marcha durante su periodo, y a pesar de que hoy en día la economía sufre algunos embates menores, todo parece indicar que será capaz de mantenerse estable en el futuro.
El clima templado es característico de Uruguay, en donde el frío y calor extreme son poco comunes y en el que las precipitaciones se distribuyen de manera uniforme con el transcurso de las estaciones. Tenga en consideración que la primavera, verano, otoño e invierno transcurren en meses opuestos a los países europeos.

El verano tiene lugar de diciembre a marzo y es la estación más cálida del año, con temperaturas que casi alcanzan 30º C. Enero es el mes más caluroso con temperaturas promedio de 25º C durante casi todo el mes. A finales de marzo, cuando se acerca el fin del verano, las temperaturas comienzan a descender ligeramente y las lluvias son frecuentes. El verano es la temporada de mayor afluencia turística debido a que los días no son excesivamente calurosos y las condiciones climatológicas permiten participar en actividades bajo techo y al aire libre.

La temporada invernal comienza en junio y termina en agosto. Durante esta estación las temperaturas son frescas, mas no en exceso, y rara vez descienden a bajo cero, excepto en las zonas montañosas con gran altitud. Es posible disfrutar de unas vacaciones en Uruguay durante el invierno, pero lleve consigo ropa de abrigo para exteriores.
Primavera y otoño son estaciones de transición que traen consigo condiciones climatológicas moderadas con temperaturas que varían de templadas a cálidas. Durante el día, las temperaturas máximas se mantienen en un rango de 16 a 20º C, mientras que en las noches y en la madrugada se presentan temperaturas más frescas con aire vigorizante.































