Además de contar con fabulosas playas, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) pueden jactarse de poseer el único hotel siete estrellas en el mundo. Los Emiratos son un país en el que hay que consentirse hospedándose en alguno de sus magníficos hoteles, no en una casa de huéspedes o motel. Es el lugar ideal para embarcarse en safaris en el desierto y practicar buceo en el Mar de Arabia. Los Emiratos Árabes Unidos están formados por siete territorios (cada uno de ellos gobernado por un jeque o sheik) y son tan diferentes el uno del otro como lo es el día de la noche. Este es un país extravagante, una curiosa mezcla de culturas y generaciones, es, por decirlo de alguna manera, el lugar en donde se encuentran la paz del desierto y Beverly Hills.

Los siete emiratos islámicos ocupan una pequeña península de 82,880 metros cuadrados, y están rodeados por el Mar de Arabia, el Golfo Pérsico, Omán y Arabia Saudita. Su paisaje es inhóspito y estéril, formado por montañas accidentadas, arena roja, dorada y blanca, y algunos pocos oasis. Sin embargo, algunos jeques han invertido dinero en la creación de áreas repletas de fuentes, árboles y plantas, por no mencionar la construcción de enormes edificios.
En los EAU podrás hacer compras libres de impuestos, por lo que existe una gran variedad de productos que podrás llevar contigo a casa. Encontrarás increíbles ofertas si deseas comprar productos de oro y alfombras. Si te interesa la alta costura, productos tecnológicos, chales de Pashmina o alfombras persas, puedes estar seguro de que encontrarás un tesoro que llevar contigo a casa. La variedad de restaurantes es impresionante –no te pierdas los gigantescos bufets- las panaderías libanesas son deliciosas, los hoteles son lujosos y el sol brilla los 365 días del año.
Dubai es el paraíso de las compras de lujo y de las ofertas. Es el más liberal de los emiratos y disfruta de una vibrante vida nocturna. No te pierdas la oportunidad de cenar en alguna de las embarcaciones que ofrecen paseos en el río y de pasear por los muchos mercados. Disfruta del sol en la exclusiva Playa Jumeirah, compra hasta que te canses, toma un safari por el desierto y disfruta de una danza del vientre con fogatas.

Abu Dhabi es una pequeña isla conectada a tierra firme a través de un puente y es la capital de los EAU, es una versión más pequeña y conservadora de Dubai, pero no deja de ser una ciudad moderna con playas de arena suave y azueles aguas del Golfo Pérsico. Pasea por el Corniche de los muelles ¡o toma un crucero desde el que incluso podrás observar delfines y flamingos!
Sharjah es el más conservador de todos los emiratos. Recibiendo financiamiento de Arabia Saudita, Sharjah mantiene una estricta ley islámica que rige tanto a locales como a extranjeros. El consumo de alcohol está prohibido y todas las parejas que lo visitan deben estar legalmente casadas. Existe un código de vestimenta conservador. Es el lugar ideal para aquellos interesados en observar un estilo de vida completamente musulmán. No dejes de visitar el mercado azul o el centro cultural, que ocupa una antigua fortaleza.

Curiosamente, sólo el 20% de los 3.8 millones de habitantes de los Emiratos son nacidos ahí. El 80% restante son expatriados de prácticamente todos los rincones de la tierra. Ellos son la principal fuerza laboral del país, y tienen puestos desde personal de limpieza y albañiles hasta gerentes de compañías petroleras. Debido a esta variedad de nacionalidades, la mayoría de las personas se comunican en inglés. Estando aquí podrás observar un fascinante colorido de vestimentas tradicionales: las mujeres de la India con sus saris, las árabes con sus abayas, mujeres cubiertas de velos negros, Sudaneses con turbantes, hombres de negocios en elegantes trajes y así sucesivamente.
El gobierno se preocupa por sus ciudadanos, y se asegura de que todas las familias locales tengan una casa y automóvil, además de que reciben dinero cuando se casan y cada vez que tienen un hijo.

Los Emiratos tienen un clima desértico con muy poca lluvia. Puedes estar seguro de que tus días en los Emiratos serán soleados y con cielo despejado. Básicamente hay dos estaciones: caliente y fresca.
La mejor época para visitar es de noviembre a mayo, cuando el clima es agradable y las noches son frescas. Diciembre, enero y febrero son particularmente frescos y la temperatura promedio es de 24º C y puede descender hasta 13º durante la noche. El clima es muy caliente de junio a septiembre, con temperaturas superiores a 40º con 100% de humedad. Julio y agosto son particularmente calientes. Pasear por las calles con semejante temperatura es prácticamente imposible y la mayoría de los residentes suelen viajar a regiones más frescas durante el verano. Sin embargo, los hoteles bajan sus tarifas en aproximadamente 50% desde junio a septiembre, y la mayoría de los negocios ofrecen ofertas similares. Es importante mencionar que todos los edificios cuentan con aire acondicionado. Asegúrate de empacar ropa ligera de estilo conservador. Si tu visita tiene lugar de noviembre a mayo puedes necesitar un suéter por las noches o mientras estés dentro de un edificio con aire acondicionado.
Desde el siglo séptimo AC, los Emiratos fueron una remota región de la civilización islámica, habitada por tribus de beduinos hasta el descubrimiento de petróleo en 1966.
La región fue débilmente controlada por el Imperio Otomán hasta la llegada de los colonos europeos en 1820. Luego de los ataques a embarcaciones británicas, los Emiratos pasaron a convertirse en un protectorado británico en el siglo XIX. Los británicos establecieron los llamados Estados Truciales; siete territorios gobernados por jeques y que permanecieron sin recibir mucha atención de Gran Bretaña hasta 1950, cuando los británicos comenzaron a reducir su imperio colonial. Gran Bretaña ideó el plan de unir a los siete emiratos en un solo bloque administrativo y fue llamado Emiratos Árabes Unidos.
El descubrimiento de petróleo en 1966 hizo que la economía experimentara un rápido crecimiento y así comenzó la transformación de sus tierras estériles. Dubai exportó petróleo por primera vez en 1969 y los Emiratos se formaron en 1971, tras la independencia de Gran Bretaña.

Los Emiratos son una federación de siete estados: Abu Dhabi, Ajman, Dubai, Fujairah, Ras al Khaimah, Sharjah y Umm al Qaiwain. El Supremo Consejo de los Gobernantes está formado por los gobernantes absolutos de los siete emiratos. Las decisiones tomadas por el Consejo deben ser aprobadas por al menos cinco de sus miembros, incluyendo Abu Dhabi y Dubai, los miembros más importantes. El Consejo nombra un presidente que actúa como jefe de Estado. No existen partidos políticos.
Hoy en día no existen ciudadanos locales pobres. El gobierno ofrece asistencia y se asegura de que todas las familias locales tengan una casa y automóvil, además de que reciben dinero cuando se casan y cada vez que tienen un hijo.
































