
La remota localización de Khao Lak, a 100 kilómetros al norte de Phuket, siempre la ha convertido en un destino para aquellos que buscan relajarse. Las playas son perfectas para dar largos paseos y las cálidas y cristalinas aguas ideales para nadar. A poca distancia en coche hay varios parques nacionales excelentes si lo que quieres es explorar la jungla, cataratas, vida salvaje exótica y manantiales termales. Los buceadores y los que practican snorkel pensarán que han encontrado el paraíso después de ver el esplendor submarino en los Parques Marinos de Surin y Similan, considerados ambos como lugares de buceo de primer orden mundial.

Como el Ave Fénix renacido de las cenizas dejadas después del devastador tsunami del 2004, Khao Lak ha vuelto para vengarse. La reconstrucción empezó tan pronto como se limpiaron los restos y en la actualidad esta pequeña ciudad costera dispone de suficiente infraestructura para poder atraer a los turistas de vuelta a sus sensacionales playas. La ciudad en sí yace principalmente a lo largo de la carretera de la costa que hace su camino des de Phuket en el sur hasta Ranong al norte. Una cadena de pequeños restaurante, tiendas de viajes y pequeños mercados proveen los elementos básicos. La mayoría de los resorts están situados en la arena junto a la principal playa de la ciudad de 8 kilómetros de una hermosa arena virgen. Aunque tan solo el 40% de los resorts han sido reconstruidos, existe un claro sentimiento de lujo en la nueva Khao Lak.

Las tardes en Khao Lak giran en torno a las puestas de sol, una cerveza fría y marisco y pescado de la pesca diaria. A pesar de haber sufrido las más graves consecuencias del Tsunami de 2004 de todas las playas de Tailandia, Khao Lak ha vuelto a la vida. Sus playas son tan limpias y bonitas como siempre y la vida poco a poco va recuperándose. Lo mejor que pueden hacer los visitantes es venir y quedarse. Gasta tu dinero, disfruta del panorama, y ayuda a Khao Lak a retornar a su glorioso pasado como una de las últimas y mejores escapadas de entre la pletórica oferta de playas del sur de Tailandia.

El momento más profundo en la historia de Khao Lak fue también el más trágico. El devastador Tsunami del Océano Indico de 2004 puso a esta dormida playa en el mapa por los peores motivos, pero la región costera de alrededor de Khao Lak era bien conocida para los comerciantes y marchantes antes de convertirse en un destino popular para los amantes de la playa. Durante el principio del s. XIX, una enorme migración de empresarios chinos llegó a la zona atraída por las historias de riquezas naturales. Este grupo étnico formó la primera comunidad comercial cerca de Khao Lak cuando comenzaron a abrir minas de estaño y a mandar el mineral a los impacientes clientes en el extranjero. Las riquezas que estos asentamientos chinos acumularon pueden verse todavía hoy en la distinguida arquitectura Sino-Thai que impregnan a los vecinos Phuket en el sur y Takuapa en el norte. La ciudad conocida como Khao Lak nunca jugó un gran papel directo en el boom de la minería del s. XIX pero puesto que estaba situado entre estos dos centros de producción de estaño se convirtió en parte de la ruta comercial.

El boom minero del estaño creo luchas para hacerse con las riquezas extraídas de la tierra. Una guerra con cierta importancia estallo entre minas de estaño rivales y cuando fue finalmente sofocada, un Templo Budista llamado Wat Chalong fue erigido en Phuket para celebrar la llegada de la paz. Cuando la industria del estaño comenzó a estabilizarse los empresarios creativos decidieron cambiar al caucho como nueva fuente de ingresos. En 1903, los primeros arboles del caucho se plantaron en la región, desatando el segundo mayor boom económico de la región de Khao Lak. Aunque Phuket permaneció como centro de esta reciente prosperidad, la región en torno a Khao Lak se convirtió por un tiempo en la zona más rica de Tailandia. Tan próspera era la región que en 1910, Phuket se convirtió en el primer lugar de Tailandia en contar con carreteras pavimentadas y vehículos motorizados. Khao Lak, por supuesto, continuó siendo una parada costera tranquila entre las dos ciudades principales de Phuket y Takuapa.

Cuando el Puente de Sarasin fue construido en los setenta Phuket quedo conectado a tierra firme y a la provincia de Khao Lak. Los viajeros comenzaron entonces de repente a llegar en un número considerable a las costas oeste, atraídas por las playas vírgenes y las aguas cristalinas. Muchos de ellos descubrieron los sorprendentes recursos naturales de Khao Lak, haciendo que esta ciudad de playa apareciese por primera vez en los mapas turísticos. Los resorts de playa comenzaron a abrir sus puertas en 1980, y a finales de 1990 Khao Lak era considerada una de las mejores zonas de playa por descubrir para los que buscaban la soledad en lugar de las fiestas. El gobierno tailandés creó un buen número de parques naturales alrededor de Khao Lak que se sumaron a sus encantos. El Parque Nacional Terrestre de Khao Sok y los Parques Nacionales Marinos de las Islas de Surin y Similan convirtieron a la región en un paraíso para amantes de la naturaleza.

Todo era de color de rosa para Khao Lak al amanecer del nuevo milenio. El número de turistas rompía los records cada año y las entonces tranquilas aguas estancadas pronto dieron lugar a una ciudad. Pero todo esto cambió pronto, en la mañana del 26 de Diciembre de 2004 cuando un enorme Tsunami inundo la mayoría de Khao Lak. La mayor de las olas tenía una altura estimada de 30 metros y se adentro 2 kilómetros tierra adentro. Alrededor del 90% de los resorts, casas y edificios fueron arrasados y unos 4000 tailandeses y extranjeros perdieron la vida. Khao Lak fue la más duramente dañada de todas las playas tailandesas y la devastación fue absoluta. Sin embargo los locales rápidamente volvieron a levantarse y a comenzar a reconstruir su mundo. Con la ayuda de muchas organizaciones de todo el mundo y del Gobierno Tailandés, Khao Lak volvió al trabajo para volver a encajar las piezas de su destrozada vida. Hoy en día las playas son tan encantadoras como siempre y un puñado de resorts han vuelto a abrir sus puertas, pintando un brillante futuro para Khao Lak.

Khao Lak tiene un tiempo típicamente tropical costero, lo que significa que es agradable y cálido durante todo el año. Realmente existen dos estaciones que se mezclan algo en los extremos marcados por los monzones anuales. La estación caliente y seca normalmente va de Noviembre a Mayo cuando los monzones del norte traen temperaturas frescas en Noviembre seguidas de temperaturas cálidas en Marzo, Abril y Mayo. Algunas tormentas por la tarde pueden aparecer ocasionalmente trayendo algo de fresco pero por lo general se pueden esperar días soleados y secos que se convierten en muy calientes a finales de Mayo.

A finales de Junio la estación húmeda se instala en la costa oeste del sur de Tailandia, traída por la llegada de los monzones del suroeste. Las temperaturas tienden a fijarse alrededor de los 30ºC en la estación húmeda. Durante los tres primeros meses de la estación húmeda, de Junio a Agosto, el tiempo aún puede ser seco y soleado con chaparrones en la tarde que elevan la humedad. Por suerte estas tormentas no duran más de 30 o 40 minutos, tras los cuales vuelve a lucir el sol. A finales de Agosto las lluvias se instalan definitivamente. Los intervalos soleados se hacen más cortos y la lluvia puede prolongarse por varios días mientras las nubes bajas cubren el horizonte. Durante estos meses las condiciones del agua empeoran y las tormentas crean olas que agitan los barcos y hacen del buceo una pérdida de tiempo. Pero esta es la estación baja por lo que todo estará menos concurrido y los precios serán más baratos. A no ser que vengas específicamente a bucear puede no ser tan mala idea.































