Siria Visión general

Siria es una tierra de contrastes en la que conviven montañas escarpadas con vistas a campos verdes y desiertos que limitan con colinas ondulantes y playas de arena suave. Sin embargo, el mayor contraste es la percepción que la gente tiene sobre Siria y lo que en realidad es el país. En él habita gente amigable y trabajadora, mucha de la cual trabaja en ciudades prósperas y tiene carreras exitosas. Orgullosos de su legado, los sirios conservan las tradiciones que han pasado de generación en generación.
Para los amantes de la historia y la cultura, Siria es un verdadero paraíso en el que abunda una multitud de monumentos históricos y reliquias religiosas para ser admiradas por todos. También existe la posibilidad de participar en numerosas actividades al aire libre, pero si prefiere relajarse y descansar, visite alguna de sus playas doradas o disfrute de alguno de los tratamientos disponibles en sus spa.

La mayoría de los viajeros que visitan Siria llegan primero a Damasco, una ciudad en donde los bloques de torres de pisos conviven con antiguas mezquitas y sucos tradicionales que son más populares que los centros comerciales modernos. En la ciudad hay numerosos edificios históricos y famosos para visitar, además de fascinantes museos e impresionantes galerías de arte. Otras ciudades célebres son Alepo y el balneario de Latakia.
Si bien el alojamiento ocasionalmente puede ser arreglado tras su llegada al país, si viaja durante el invierno, en los meses de noviembre, diciembre y enero, es recomendable realizar sus reservas con antelación para evitar decepciones. Las tarifas son iguales durante el transcurso del año, pero tenga en consideración que están sujetas a un cargo por servicio equivalente al 15 por ciento. Los hoteles en el país varían de rango medio a establecimientos de lujo de cinco estrellas. Los hoteles de mejor calidad se encuentran en Damasco, aunque también Alepo, Hama, Homs, Larakia y Palmira tienen una selección de hoteles de lujo.

El clima en Siria presenta variaciones increíbles y la diferencia más contrastante es entre las playas y desiertos. La costa es calurosa y húmeda, mientras que las zonas desérticas son estériles y abrasadoras. Estas dos regiones distintas están separadas por varias cadenas montañosas, las cuales a su vez tienen un clima muy diferente con lluvias fuertes y temperaturas más frescas. La mayoría de las precipitaciones en las montañas tienen lugar entre noviembre y mayo, y si bien las heladas son poco frecuentes, los picos pueden estar cubiertos por nieve ocasionalmente.
Las montañas forman una barrera contra la lluvia en muchas ciudades, incluyendo en la capital, Damasco, la cual es semiárida y húmeda y registra temperaturas de 4° C en enero a 38° C en agosto. En el sureste del país el clima también es diferente, pues la humedad es baja y la lluvia poco frecuente, ocasionando sequías ocasionales y temperaturas increíblemente elevadas que frecuentemente alcanzan 43° C en julio. Las tormentas de arena son comunes en todo el sur del país durante febrero y mayo, y frecuentemente causan daño a las plantas y cultivos.

Siria cayó ante el Imperio Otomano en 1516 y permaneció bajo control turco durante cuatro años. Durante la ocupación turca, Siria sufrió un deterioro económico y social que también alcanzó la esfera política. En 1916, los árabes se aprovecharon de la vulnerabilidad turca durante la Primera Guerra Mundial para rebelarse en contra suya. Los árabes recibieron ayuda del ejército británico y la promesa de independencia una vez que se terminase la guerra.
El 6 de mayo de 1916, las autoridad del Imperio Otomano ahorcaron a muchos líderes nacionales sirios en Damasco y Beirut. En la actualidad se recuerda este día como el Día de los Mártires. Las ejecuciones en la horca motivaron a los árabes a atacar a los turcos bajo el control de Sharif Hussein y finalmente lograron la victoria en 1918 junto a los británicos y entraron a Damasco poniendo fin a 400 años de ocupación otomana.

Siria se convirtió en un reino independiente en 1918 bajo el mandato del Rey Faisal I, hijo de Sharif Hussein. Esta independencia tuvo poca duración, ya que los británicos y franceses tenían otros planes y concibieron el Tratado Sykes-Picot, haciendo de Siria un mandato francés. En 1920, tropas francesas llegaron a la costa de Siria y lograron tomar el control del país. En 1923, la Liga de las Naciones reconoció oficialmente el mandato francés sobre Siria.
En 1925, el país se rebeló contra el mandato, dando como resultado numerosas batallas. La capital, Damasco, fue dañada severamente cuando los franceses la bombardearon en represalia por su apoyo a los rebeldes. No fue sino hasta 1936 cuando Francia finalmente aceptó que Siria tuviese una independencia parcial, aunque las tropas francesas permanecieron en el país y siguieron teniendo una influencia en la política de Siria.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército británico, junto con sus aliados franceses, prometieron nuevamente a Siria una independencia total tras finalizar el conflicto, y una vez más, los franceses no mantuvieron sus promesas. En mayo de 1945, las tropas francesas atacaron el Edificio del Parlamento Sirio en Damasco, lo que ocasionó aún mayores demostraciones. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se involucró y exigió el retiro francés de Siria. El último soldado francés abandonó Siria el 17 de abril de 1946, que desde entonces se celebra como el Día Nacional de Siria.
Los primeros años de independencia fueron de inestabilidad política y el ejército sirio luchó por Palestina contra Israel en 1948. Los árabes perdieron la guerra y así nació el conflicto árabe-israelí.
En 1949, el nuevo gobierno de Siria fue derrocado por un golpe de Estado militar dirigido por Hussni al-Zaim, quien a su vez fue depuesto por su colega Sami al-Sheeshakli. El coronel se mantuvo en el poder hasta 1954, año en que fue obligado a renunciar y a huir del país. El gobierno fue restaurado y poco tiempo después comenzó a simpatizar con la Unión Soviética, lo que tuvo un impacto en sus relaciones con Occidente.
En marzo de 1963, el Partido Árabe Socialista Baath llegó al poder por medio de un golpe de Estado conocido en Siria como la Revolución de Marzo. Los seguidores de este partido disolvieron el parlamento e instauraron un régimen unipartidista.
En 1967 se dieron numerosos enfrentamientos en la frontera con Israel. En abril del mismo año, Israel amenazó públicamente con invadir Siria, lo que entre otras cosas dio como resultado el estallido de la Guerra de los Seis Días entre Israel y sus vecinos árabes. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas redactó la famosa Resolución 242 que exigía la salida total de Israel de los territorios árabes a cambio de negociaciones de paz y el reconocimiento árabe del derecho a existir de Israel.

En 1970, Hafez al-Assad dirigió el Movimiento Correctivo, el que finalmente dio a Siria estabilidad de largo plazo. Assad, elegido presidente en 1971, comenzó a preparar a la nación para su lucha contra Israel. En 1973, Siria y Egipto lanzaron un ataque sorpresa contra las fuerzas israelíes en Sinaí, y en sólo unos días, las tropas sirias habían liberado casi la totalidad del territorio ocupado.
Dicho éxito tuvo poca duración, pues las fuerzas israelíes lograron recuperarse tras la operación militar de puente aéreo de Estados Unidos y pronto Siria estaba luchando contra Israel y Estados Unidos, por lo que se vio obligada a retroceder y aceptar un cese al fuego y una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Este no fue el fin de los conflictos para Siria, ya que ayudó a las tropas en la Guerra Civil del Líbano, auxilió a la coalición para la liberación de Kuwait y luchó en la Guerra del Golfo. Las negociaciones para los acuerdos de paz entre Israel y Siria se terminaron abruptamente cuando Israel se negó a retirarse completamente de los Altos del Golán, lo que puso más leña al fuego a las décadas de conflicto entre ambas naciones y desde entonces ha habido pláticas de paz acaloradas y dislocadas.
En el año 2000 murió el Presidente Assad por un ataque cardiaco. Su hijo, Bashar al-Assad, fue electo presidente el 10 de julio del mismo año y su gobierno sigue en conflicto con Israel.































