Suecia Visión general

Con una población de más de nueve millones y al ser uno de los países escandinavos con mayor territorio, Suecia tiene mucho que ofrecer a sus visitantes. El país está formado por 25 provincias y está dividido en tres regiones: Norrland, Svealand y Götaland. Al tener grandes áreas escasamente pobladas, Suecia es el destino perfecto para aquellos que desean viajar por los caminos menos recorridos al mismo tiempo que ofrece una buena selección de bulliciosas metrópolis.
Norrland ofrece abundante naturaleza y vida salvaje, además de ser ideal para hacer excursiones. Por otra parte, la región central de Svealand es la más popular entre los viajeros y en ella se encuentra la capital, Estocolmo. En la región sur se encuentran las ciudades de Malmö y Gotemburgo, también célebres entre los viajeros.

Suecia comparte fronteras con Finlandia, al noreste; Noruega, al oeste; el Mar Báltico y el Golfo de Botnia, al este; y el Estrecho de Skagerrak y el de Kattegat al suroeste. Sus enlaces terrestres y marítimos son excelentes, haciendo de éste un país fácilmente accesible por todos los medios de transporte.

La capital, Estocolmo, es una de las ciudades más bellas del mundo y está dispersa entre numerosas islas. Tal como el resto del país, la capital se caracteriza por su apariencia limpia y moderna, con residentes que disfrutan altos, y caros, estándares de vida, y comparten opiniones liberales.

Si bien la mayoría de las ciudades en Suecia disponen de numerosas opciones de alojamiento, las áreas con menor concentración de población, que en su mayor parte están cubiertas por la naturaleza, ofrecen menos opciones de hospedaje. Las ciudades más pequeñas sólo tienen algunos cuantos hoteles.

Aunque el territorio sueco se extiende hasta los extremos más septentrionales de Escandinavia, la mayor parte del país tiene un clima sorprendentemente templado. La parte sur del país tiene el clima más cálido y tiene flora y fauna abundante, en comparación con el inhóspito norte, en el cual abundan los bosques de pino y abedules.
Si bien el norte es generalmente más frío, las montañas en esta región pueden alcanzar temperaturas sub-árticas. Las regiones situadas al norte del Círculo Ártico tienen largos periodos de oscuridad en el invierno, mientras que en el verano reciben un breve hechizo de luz solar permanente.
A lo largo de la costa oriental, donde se encuentran el Mar Báltico y el Golfon de Botnia, el clima es generalmente moderado, y estos cuerpos acuíferos sirven como escudo de climas extremos.

En sus inicios, Suecia no se desarrolló tan rápidamente como otros países europeos. Los primeros registros de la historia sueca aparecen en las sagas nórdicas y en el poema épico Beowulf, aunque en realidad se sabe poco de estas épocas hasta que los vikingos suecos iniciaron a comerciar con Rusia y otros países bálticos. Tras el fin de la época de los vikingos, Suecia (que en aquel momento poseía el territorio finlandés) estuvo bajo el control de la Unión de Kalmar junto con Dinamarca y Noruega.

En el siglo XIV, Suecia sufría de la peste junto con otras naciones europeas. El inicio del siglo XVI marcó el inicio de una nueva era para Suecia al abandonar la Unión de Kalmar, al rechazar el catolicismo y al involucrarse en conflictos con sus vecinos.

Como resultado de estas batallas, dos siglos más tarde Suecia se convirtió en una gran potencia con un enorme territorio bajo su control. Sin embargo, esto no tuvo una larga duración porque el imperio comenzó a tambalearse y finalmente su territorio se redujo a sus dimensiones actuales en 1814 al perder Finlandia, que se convirtió en una nación autónoma en 1809. Noruega también declaró su independencia, aunque permaneció en unión con Suecia hasta 1905.
Desde los años inestables de los siglos XVII y XVIII, Suecia ha permanecido en paz e incluso mantuvo su neutralidad en las dos guerras mundiales. Su población desde el siglo XVIII se ha duplicado, aunque a inicios del siglo XX la pobreza prevalecía como resultado del crecimiento de su población.

El aumento de su población provocó migraciones masivas en la época, principalmente a Estados Unidos, aunque en la primera mitad del mismo siglo se dio un revés y Suecia logró alcanzar uno de los más altos estándares de vida en el mundo. Ahora miembro de la Unión Europea, Suecia no se ha asociado a ningún organismo militar como la OTAN, tal como lo han hecho los países vecinos.
































