Arabia Saudita Visión general

Arabia Saudita está situada en el Medio Oriente y es posible que su fama se deba principalmente a que es hogar de la ciudad de La Meca, la cual es considerada como el lugar de nacimiento de la religión islámica y atrae a miles de visitantes anualmente en peregrinaje sagrado. Para el turista occidental promedio, Arabia Saudita es un país enormemente religioso y conservador, con pocas atracciones turísticas.
Arabia Saudita no otorga visados de turista y debido a esto, la mayoría de las personas que visitan el país son peregrinos musulmanes, viajeros de negocios occidentales o trabajadores de la industria petrolera. Sin importar cuál sea el motivo de su visita, deberá aprovechar la oportunidad para visitar algunas de las ciudades más importantes del país, así como alguno de sus abundantes sitios históricos o religiosos.

A pesar de su conservadurismo, el país sí ofrece oportunidades para la recreación en sus varios parques temáticos que pueden ser disfrutados por padres expatriados y sus hijos, además de una variedad de actividades deportivas y al aire libre adecuadas para los adultos. Riad, la capital, es el mejor sitio para encontrar atracciones temáticas y hoteles y restaurantes de calidad.

Arabia Saudita es famosa en todo el mundo por la abundancia de oportunidades para hacer compras que ofrece. En ciudades como Jeddah existen impresionantes centros comerciales en donde es posible encontrar ropa de marcas, accesorios y aparatos electrónicos por precios libres de impuestos sobre la venta.

La cocina en Arabia Saudita incluye muchas de las creaciones favoritas del Medio Oriente como kebabs, hummus, pita, tabule y falafel, además de especialidades gastronómicas exclusivas del país. Los viajeros que prefieran la cocina rica en especias quedarán encantados con las especialidades sauditas. En el país existen numerosos restaurantes que ofrecen cocina libanesa, turca y siria. Sin importar qué lugar visite, puede estar seguro de que nunca estará lejos de un buen restaurante.

Muchos viajeros encuentran que las opciones de transporte público son limitadas y, aunque es posible alquilar un auto, se prohíbe a las mujeres conducir. Hay disponibles trenes y autobuses que ofrecen transporte por todo el país, aunque la mejor manera de trasladarse entre las ciudades principales es por vía aérea. Numerosas ciudades reciben servicio aéreo y recientemente se han abierto nuevos aeropuertos.
Arabia Saudita no es precisamente territorio de viajes organizados en paquete, pero aun así tiene su encanto. Aquellos que visiten el país por otras razones y que tengan tiempo disponible para hacer un poco de turismo encontrarán secretos encantadores y una nación caracterizada por su gente amigable, generosa y cortés que puede ser muy hospitalaria con los extranjeros bajo las condiciones adecuadas.

El clima de Arabia Saudita es típico del Medio Oriente y está directamente influenciado por los desiertos, donde los días son vertiginosamente calurosos y las noches frescas. De todos los países en la región, Arabia Saudita es uno de los más áridos y experimenta un calor intensamente seco que puede causar dificultad de adaptación. Los niveles de humedad aumentan en las regiones costeras, aunque las regiones en el interior a mayor altitud son más frescas. En los meses de junio a agosto, las temperaturas máximas de 42° C no son poco comunes y, desde el punto de vista de los turistas, esta es probablemente la temporada menos favorable para visitar el país. Los inviernos son mucho más frescos y diciembre, enero y febrero tienen temperaturas promedio de 20 a 23° C, que, para la mayoría de las personas, es una temperatura soportable. Es por esto que el invierno es la temporada más popular del año entre todos los viajeros para visitar Arabia Saudita.

La historia dice que la Península Arábiga ha estado habitada durante más de 5,000 años. Grupos como los Dilumn se establecieron en la costa del Golfo Pérsico desde tiempos antes de la época cristiana, aunque la mayor parte del territorio permaneció despoblada debido al clima severo que únicamente los más valientes pobladores eran capaces de soportar. El auge del Islam en el siglo VII DC trajo consigo prosperidad a La Meca y Medina y desde aquí, los gobernantes de estas dos ciudades comenzaron a expandir sus imperios y el control.

A pesar de un crecimiento gradual de la población en la Península Arábiga, no fue sino hasta mediados del siglo XVIII que se estableció formalmente el Estado saudita. La alianza del gobernante Muhammad bin Saud con el clérigo islámico Muhammad Abd Al-Wahhab trajo consigo el comienzo de la creación de una nueva entidad política que lentamente se transformaría durante los siguientes 150 años para convertirse en el país que es hoy en día.
Este periodo de desarrollo presenció periodos difíciles para Arabia Saudita cuando la familia real, los Al-Saud, se vieron obligados a defender su posición contra agresores como los egipcios y otomanos. Sin embargo, los sauditas siguieron bajo el liderazgo de Abdul Aziz Ibn Saud, un rey y figura prominente reconocido como el creador del Estado saudita.

Abdul Aziz Ibn Saud conquistó numerosas tierras durante el proceso de creación de Arabia Saudita. El sitio de Riad, la antigua capital de los Al-Saud, en 1902, es conocido como uno de sus mayores triunfos. Por otra parte, entre 1913 y 1926 se pelearon batallas en Al-Ahsa, Al-Qatif, Najd, e Hijaz de las que Abdul Aziz salió victorioso. Najd fue finalmente conquistada y anexada por el Estado saudita y Abdul Aziz se convirtió en rey de Najd en 1927, lo que llevó a la unificación de Hijaz y Najd y el Reino de Arabia Saudita fue reconocido como una entidad soberana e independiente.
































