Anteriormente conocida como Petrogrado y Leningrado, San Petersburgo es una ciudad localizada en el noroeste de Rusia, al este del Golfo de Finlandia. Es hogar de casi cinco millones de residentes y es a la vez la segunda ciudad más grande de Rusia y la cuarta de Europa. El estatus de la ciudad se eleva todavía más al considerar que es el puerto ruso más importante en el Mar Báltico.

El colapso de la Unión Soviética ha traído prosperidad a la ciudad y ha comenzado una serie de cambios rápidos y desarrollo. Los visitantes ya pueden encontrar lujos modernos, servicios y facilidades en la ciudad, con solo algunas pequeñas cosas todavía fuera del alcance. Hoteles de clase mundial, finos restaurantes, tiendas departamentales populares y lugares de entretenimiento nocturno están a la mano para aquellos que decidan viajar a San Petersburgo.

La historia de la ciudad es contada por una plétora de finos edificios que los amantes de la arquitectura amarán. Palacios, como el Palacio de Verano, el Palacio Menshikov y el Palacio de Invierno son algunos de los mejores ejemplos de arquitectura. Por otra parte, iglesias como la Catedral de San Isaac, la Catedral de San Pedro y San Pablo, el Convento de Smolny y la Catedral de la Transfiguración son sólo algunas de las muchas estructuras eclesiásticas que podrás deleitarte visitando.
La ciudad no tiene escasez de opciones para cenar, con una infinidad de restaurantes en donde se sirve la mejor comida tradicional rusa. Comer fuera es una experiencia animada y es invariablemente acompañada de algún tipo de musical. Las opciones para realizar compras también son abundantes, y aquí encontrarás desde tiendas por departamentos hasta tiendas especializadas en comida gourmet. Con sólo algunas excepciones, la mayoría de los productos populares se pueden encontrar en San Petersburgo.

El desarrollo de la ciudad desde el establecimiento de la democracia ha sido testigo de un incremento en la cantidad y calidad de hoteles. Cadenas internacionales como The Radisson están ya bien establecidas, mientras que otros hoteles independientes más pequeños también se han multiplicado. Zonas como el distrito de negocios de Petrogradskaya Storona son buenos lugares para buscar alojamiento de buena calidad; en el área principal del centro también podrás encontrar numerosos hoteles.
La cultura rusa puede parecer lejana a todo lo que ofrecen el resto de las ciudades europeas, y los efectos posteriores al comunismo todavía se pueden sentir; no obstante no deben sentirse preocupados, pues los residentes son muy hospitalarios con los extranjeros y encontrarás que aquellos residentes que hablan inglés suelen ser muy amigables y útiles. El sumergirte en la cultura y tradiciones locales sin reservas hará que rompas las barreras culturales y tu visita a San Petersburgo será más agradable

San Petersburgo fue fundada en 1703 por el zar Pedro el Grande luego de su reconquista de tierras de Suecia. El primer edificio de la ciudad fue construido durante tiempos de guerra: se trata de la fortificación llamada Sankt Pierburh, que es en la actualidad conocida como la Fortaleza de Pedro y Pablo.
Los siglos XVIII y XIX presenciaron un considerable desarrollo de la ciudad y muchos de los palacios que todavía sobreviven datan de esa época. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, los rusos consideraron que el entonces nombre de su ciudad –Sankt Peterburg- sonaba muy alemán y optaron por cambiarle el nombre a Petrogrado el 31 de agosto de 1914 bajo instrucciones del zar Nicolás II. Diez años más tarde, el 24 de enero de 1924, la ciudad fue llamada Leningrado, en honor al prolífico político líder ruso quien había muerto tres días antes. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial una gran parte de la ciudad sufrió destrucciones, además de una cantidad aproximada de 800,000 muertes, para una ciudad que tenía una población de 3 millones en ese entonces.

En 1991, el colapso de la Unión Soviética marcó un periodo de cambios significantes en la historia de la ciudad, comenzando con el regreso de su nombre original. Para que esto sucediera se efectuó un referendo en el que 54% de los votantes aceptaron que se le regresara su nombre original.

Los inviernos en San Petersburgo son más moderados en comparación con otras ciudades rusas y su proximidad al Mar Báltico hace que el clima sea algo impredecible. La humedad es alta durante todo el año y aunque en el invierno la temperatura puede descender a -10 grados centígrados, la temperatura promedio es -6.9 grados. No es raro que haya tormentas de nieve y que los canales y lagos de la ciudad están invariablemente congelados durante gran parte del invierno.

Los veranos son más frescos que en las ciudades tierra dentro y suele llover muy frecuentemente (aproximadamente 1 de cada 3 días). Las temperaturas promedios oscilan entre los 20 y 25 grados centígrados. Julio es el mes más caliente y las temperaturas comienzan a descender a mediados de agosto.































