Los centros urbanos de Puerto Rico ofrecen abundantes actividades para los turistas: desde edificios históricos, excelentes oportunidades para practicar surf y playas doradas, así como deportes de aventura y parques acuáticos. Y si bien San Juan es el epicentro del turismo en la isla, ofreciendo el encanto del Viejo San Juan, en donde la influencia colonial se hace evidente, las metrópolis más pequeñas en las costas oriente y poniente ofrecen una experiencia más íntima sin las extravagantes boutiques y los lujosos hoteles de la capital.

Aguadilla
El nombre Aguadilla se deriva de la palabra india para “jardín”, y aunque no se trata del lugar más verde en la isla, existen algunas atracciones naturales que merecen ser visitadas. Las increíbles playas atraen a los turistas con sus aguas claras y sus enormes olas, que son ideales para el surf, mientras que la naturaleza salvaje del interior es ideal para aquellos que quieran relajarse. Los chicos adoran el Parque Acuático Las Cascadas, con sus piscinas, toboganes y demás actividades acuáticas. El lugar más famoso de la ciudad es el faro de Punta Borinquen, cuya estructura data de 1889 y está registrado en el Registro Nacional de Sitios Históricos.

Arecibo
Arecibo atrae turistas con su fascinante red de cuevas, la tercera más grande del mundo. La Cueva Camuy, cerca de la ciudad en la costa norte de la isla, es ideal para realizar un viaje de un día. Los visitantes podrán tomar un tren eléctrico dentro de las cuevas y obtener todo tipo de información en el centro de información.

Fajardo
También conocida como la Metrópolis del Sol Naciente, este centro puertorriqueño se ubica en la costa oriental de la isla. Dos de las principales atracciones están relacionadas con la naturaleza, ideales para aquellos que desean alejarse de la urbanización y hacer senderismo y caminatas por el bosque húmedo. El Faro de Fajardo tiene un centro natural y un faro del siglo XIX que sigue funcionando, mientras que el parque estatal Las Cabezas de San Juan tienen caminos que permiten a los senderistas explorar el bosque húmedo puertorriqueño. Para aquellos que prefieran el entretenimiento hecho por el hombre, la ciudad cuenta con un campo de golf y un casino, así como una serie de restaurantes de todo tipo de comida, como japonesa y mexicana y deliciosos mariscos.

Mayagüez
Esta ciudad es el puerto de entrada para los ferry que llegan desde República Dominicana, y es la más grande metrópolis en la costa occidental de la isla. Las oportunidades para hacer compras son estándar y en sus centros comerciales encontrarás las tradicionales tiendas de cadena estadounidense.

Rincón
Ubicada en la costa occidental, Rincón atrae a una razonable de turistas anualmente por sus playas, sus facilidades para turistas y un excelente surfing. La ciudad es conocida por ser sede de competencias de surfing, incluyendo el Campeonato Mundial de Surfing en 1968. La mejor manera de venir a Rincón es en automóvil, pues las atracciones están separadas unas de las otras, por lo que puede ser difícil explorarlas a pie. La playa es el centro de la acción, y en ella encontrarás todo tipo de tiendas de equipo de surfing, restaurantes y bares que te mantendrán ocupado, y en la playa también existen diversas opciones de hospedaje. Aquellos quienes gusten de los deportes acuáticos podrán pasar el día montando las olas, pero aquellos que prefieren las atracciones culturales quizá preferirán hacer una corta estancia o parada en la ciudad.

San Juan
Es la ciudad más grande de Puerto Rico y su capital, y es uno de los puertos naturales más impresionantes del Caribe. Ubicada en el noreste de la isla, la ciudad toma su nombre de San Juan Bautista. Los primeros colonizadores españoles se establecieron aquí en 1521. La ciudad ofrece numerosos atractivos históricos y oportunidades para hacer turismo, pues se trata del epicentro turístico de Puerto Rico. El Viejo San Juan es una de las zonas más fascinantes de la ciudad para explorar, pues sus edificios coloniales datan de los siglos XVI y XVII y tiene un laberinto de estrechas calles adoquinadas

Explora un Faro que Funciona
Viaja a Punta Tuna, cerca de Maunabo. Este faro del siglo XIX, construido por los españoles, es uno de los pocos que son manejados por el personal de la Guardia Costera estadounidense. El área alrededor del faro ofrece pintorescas vistas de la bahía.

Explora las Galerías de Arte de la Capital
Existe una docena de ofertas artísticas en Puerto Rico. Entre ellas destaca la Galleria Botello, que ofrece piezas únicas de pintores y escultores locales, así como Butterfly Art Gallery, en donde se exhiben mariposas reales enmarcadas de forma muy creativa. Los amantes de las artes no se deberán perder del Museo de Arte e Historia, que contiene algunas de las más valiosas obras de arte en la isla.

Catedral de San Juan
La catedral es un exquisito ejemplo de arquitectura de la era española en la isla y ha sido declarada por el Vaticano como una “basílica menor”. Fue construida en 1540, y en ella los visitantes podrán ver la tumba de Juan Ponce de León, el primer gobernador de Puerto Rico. La catedral se encuentra ubicada en la Calle Cristo en San Juan.

Retrocede en el Tiempo con una Visita a El Morro
Esta fortaleza de 500 años de antigüedad alguna vez protegió a San Juan de los ataques de los ingleses y holandeses. La fortificación está registrada en el Registro Histórico Nacional. Tiene seis diferentes niveles y un laberinto de habitaciones, celdas, pasillos y barracones abiertos al público.

Toma el Tour Bacardí
Participa en este tour y observa cómo se produce este famoso ron. En la Destilería Ron Bacardí, los visitantes podrán ver como se fermenta la bebida, así como el proceso de embotellado y al finalizar el recorrido podrás probar la bebida. Los tours guiados en la destilería, a corta distancia en auto de San Juan, son gratuitos.

Visita los Misteriosos Grabados en Piedra en el Parque Ceremonial Caguana
Los tainos habitaban en la isla mucho tiempo antes de la llegada de los españoles, y eran fanáticos de sus ceremoniosos juegos de pelota, de los que se sabe poco en la actualidad. Las ruinas de más de 30 campos de juego han sido excavadas para que puedan ser vistos por los visitantes.































