
Un destino que sólo en las últimas décadas ha sido cuando ha llamado realmente la atención a agencias de viajes, Varsovia es ahora una de las metrópolis Europeas en expansión. Mientras que la mayoría de los tesoros de la ciudad fueron destruidos durante la Segunda Guerra Mundial y que la reconstrucción de la ciudad ha estado manchada por el descuido del comunismo, hoy en día la ciudad tiene nuevos edificios modernos, los cuales han contribuido a incrementar el carácter de la ciudad.
Situada en ambas orillas del Río Wilsa, los destinos más populares para hacer turismo incluyen el Centro de la Ciudad y la Vieja Ciudad en la orilla oeste, donde están situados la mayoría de los puntos principales; en la orilla del este, conocida como Praga, se encuentran principalmente las áreas residenciales y de negocios, las que seguramente poco interesaran a los turistas. Justo al norte de la Vieja Ciudad se encuentra la Nueva Ciudad, la que rápidamente se está popularizando como zona para residir.

El Centro de la Ciudad es una bulliciosa área llena de actividad diaria, con la ópera, teatros, tiendas y restaurantes todos ellos en la misma zona; La Vieja Ciudad y la Nueva Ciudad son subdivisiones de este distrito central. A excepción de los amargamente fríos meses de invierno, los alojamientos en Varsovia se acostumbran a llenar rápidamente y aquellos visitantes que quieran estar en estos distritos centrales seria recomendable de reservarlos con mucha antelación, haciendo la reserva a través de Internet como la manera más cómoda para garantizar su alojamiento.
Los alojamientos establecidos en Varsovia varían tanto en calidad como en servicios, habiendo disponibles establecimientos de todos los tipos, des de albergues para mochileros hasta lujosos hoteles de 5 estrellas. Para aquellos viajeros con suficiente capital pueden alojarse en el centro de la ciudad en cualquiera de los hoteles de las famosas cadenas de hoteles internacionales tales como Hyatt Regency, Le Royal Meridien y Sofitel, mientras que aquellos que tengan un capital reducido pueden disfrutar de alternativas en zonas más específicas.

Varsovia, una de las ciudades más modernas de Polonia, no comparte una historia tan extensa como la que ostentan ciudades vecinas como Cracovia y Gdańsk. Construida por los Duques de Mazovia en el siglo 14, la ciudad estaba bien protegida por murallas fortificadas y por el Castillo Real, el cual aún se puede ver hoy en día. Con la muerte del último Duque a principios del siglo 16 sin tener descendencia, la ciudad pasó a manos del Rey de Cracovia. Más tarde, la ciudad ser convirtió en el centro político cuando, en 1596, el Rey decidió mover la capital de Cracovia a Varsovia. Mientras el resto del país cayo en decline durante el siglo 18, la ciudad de Varsovia prosperó y disfrutó de un rápido desarrollo cultural y artístico, mientras que en el siguiente siglo la ciudad cayó bajo control de Ruso hasta la Primera Guerra Mundial.
Durante el siglo 19 la ciudad de Varsovia se caracterizó por la industrialización y la ciudad quedó enlazada con Viena y con San Petersburgo por tren. Después de la Primera Guerra Mundial la ciudad recuperó su estatus anterior de capital de Polonia y hubo una explosión de población, con el 40% de los residentes siendo Judíos. La ciudad fue ocupada por los Alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, que crearon guetos en la ciudad para discriminar a la población Judía. La ciudad fue gravemente dañada durante los 5 años de la ocupación y finalmente arrasada bajo las órdenes de Hitler. La ciudad fue reconstruida basándose en su diseño original; aun así, los edificios de la ciudad cogieron la caracterizada apariencia de los edificios Comunistas fabricados con hormigón.
La moderna ciudad está cambiando rápidamente su apariencia, con nuevas estructuras alterando el perfil de la ciudad. La ciudad disfrutar ahora de su estatus como capital de Polonia, que se convirtió en miembro de la Unión Europea en el 2004.

Mientras que Varsovia tiene la reputación de ser muy fría durante los meses de invierno, puede llegar a ser agradablemente cálida en el verano, des de Junio hasta Agosto. Los meses de verano son los más populares para realizar una visita, mientras que también son ideales los meses de la Primavera siempre y cuando esté preparado para aguantar vientos y frías temperaturas. A principios de Otoño, des de Septiembre hasta Noviembre, es una buena época para realizar una visita, donde son comunes los días soleados y también la humedad y la niebla.
La mayoría de los visitantes no se atreven a realizar una visita durante la estación de invierno de Diciembre a Febrero, cuando son comunes las grandes nevadas y temperaturas bajo cero (normalmente -15ºC). Si viene a Varsovia durante estas épocas, tráigase ropa buena para protegerse del frió.































