
La Polonia es una mezcla de lo nuevo y lo antiguo. Puede visitar ciudades antiguas o aquellas que fueron meticulosamente reconstruidas después de la segunda guerra mundial. Evidencia del pasado del país abunda, de bellos castillos medievales a santuarios de Chopin a las estructuras de la ocupación Nazi. Podría ver campesinos utilizando arados jalados por caballos y utilizando otras maneras tradicionales de cultivación. El país tiene 11 sitios que forman parte de la lista de lugares de patrimonio mundial UNESCO, con muchas iglesias, museos, ruinas de castillos, y mucho más.

El campo es bello. Su belleza puede ser admirada en sus viejas ciudades y en los paisajes naturales de sus 22 parques nacionales, 1200 reservas naturales, más de 100 parques y 400 áreas protegidas. Las regiones del país están divididas en diferentes tipos de paisajes– la Costa Báltica, las Montañas Carpathian, lagos, tierras bajas, cavernas de piedra caliza y castillos medievales.

Polonia también es un país que tiene acceso a Internet, teléfonos celulares y coches veloces. Tiene hoteles modernos y edificios de apartamentos, centros comerciales, restaurantes étnicos, salas de concierto y vida nocturna variada.
Brillantes rascacielos se elevan sobre la capital de Varsovia, que tiene 20 museos; y tiendas privadas y cafés se han establecido hasta en los pueblos rurales. El país tiene una imagen radicalmente diferente, habiendo logrado la transición de una economía controlada por el estado a una economía de mercado libre - con toda la publicidad y la comercialización que se relaciona.
El turismo está incrementándose ya que es mucho más fácil explorar el país ahora que hace algunos años. Polonia es también uno de los país de Europa del este más unificados, por idioma, religión (catolicismo) e historia común.

Los encuentros con la gente están al centro de todas las experiencias. En los trenes, en las calles o en el bar del pueblo, la oportunidades de contacto con la gente local siempre se presentan. La hospitalidad polaca es legendaria, y existe una progresión natural de un encuentro inesperado a la introducción del resto de la familia. Hasta el visitante más casual puede ser invitado a comer a cualquier hora del día, comida acompañada por el vodka local.
No es sorpresa porque la Polonia atrae a más viajeros todos los años.
La Polonia tiene un clima templado con veranos cálidos, otoños frescos y asoleados, e inviernos fríos. Nieve cubre las áreas montañosas en el sur desde mediados de diciembre hasta abril y lluevo durante todo el año.

El otoño es la mejor época para visitar si quiere disfrutar de todo lo que tiene que ofrecer el país. Alojamiento es más fácil de encontrar que en el verano, y los colores vibrantes del campo son especialmente memorables, junto con la luz del sol que calienta los días lo suficiente para ponerse camisetas.
La primavera es la temporada ideal para caminar por senderos, pues los días tienden a ser asoleados, con pocas lluvias, y muchas flores salvajes adornan el campo.

El verano es la temporada alta para el turismo, con mucho sol, especialmente en la costa del Báltico, donde los hoteles se llenan desde junio a agosto y la temperatura rodea constantemente cerca de los 24 grados centígrados. Las ciudades principales se puede calentar bastante durante el verano y alojamiento puede estar lleno en las zonas más transitadas.
Durante el invierno las temperaturas bajan rápidamente, vientos helados de la Siberia cubran muchas partes del país con nieve durante uno a tres meses. Esquí y deportes de invierno se disfrutan en las montañas del sur. Desde mediados de diciembre las Tatras y otras montañas están llenas de visitantes.

La Polonia es una nación antigua que tiene su principio alrededor de mediados del siglo 10. Su época de oro fue durante el siglo 16. Durante el siglo siguiente, el incremento de poder de la gentileza y problemas internos debilitaron al país, hasta un acuerdo entre Rusia, Prusia y Austria en 1772 cuando se dividieron la Polonia. Polonia volvió a obtener su independencia en 1918 y la defendió durante la guerra de 1920-1922 contra la Unión Soviética que trataba de invadir el país y el resto de Europa.

Apenas se estaba recuperando de la gran crisis económica de los años 1920s, Polonia fue invadida por Alemania y la Unión Soviética en lo que se convirtió en la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra se convirtió en un país satélite de la unión soviética, resultado de los acuerdos de Yalta y de Postdam entre los aliados occidentales y la Unión Soviética. Estos acuerdos están vistos por los polacos como una traición. Después de la sangrienta era de Stalin del 1945-1956 Polonia se volvió un país tolerante y progresista en comparación con los demás países de bloque de este.
Problemas laborales en 1970 y luego en 1980 resultaron en la formación del sindicato laboral "Solidariedad" que, con el pasar del tiempo, se convirtió en una fuerza política, y en 1990 ganó las elecciones gubernamentales y la presidencia. Un programa de terapia shock durante los principios de los años 1990 resultó en la transformación de la economía del país en una de las más robustas de Europa central, incrementando las posibilidades de ser aceptado a la unión europea. La Polonia se unió a la alianza de la OTAN en 1999 y se volvió país miembro de la Unión Europea en 2004.

Hoy en día la Polonia es una república democrática. Su constitución presente fecha del 1997. La estructura del gobierno se centra alrededor del Consejo de ministros, dirigido por el primer ministro. El presidente escoge a los miembros del gabinete, siguiendo los consejos del primer ministro, típicamente de la coalición de mayoría en la cámara de delegados de la legislatura (el Sejm). El presidente, elegido por voto popular cada cinco años, tiene la función del jefe de estado.
































