
Como capital del país de Panamá, la Ciudad de Panamá se encuentra situada en la entrada del Pacífico del Canal de Panamá y es un destino que algunas de las 708.738 personas llaman hogar. Famosa por sus centro bancario y por sus ricas atracciones turísticas y culturales, la ciudad es famosa entre turistas, especialmente Norte Americanos ya que la ciudad es fácilmente accesible des de el territorio Norteamericano y Canadiense.

La historia de la ciudad es larga y rica habiendo sido en el pasado el escenario del frenesí de la fiebre del oro, viendo como se construía el primer ferrocarril transcontinental, convirtiéndose en el foco de uno de los canales artificiales más largos del mundo y ganándose el título de ciudad del blanqueo de divisas de América Central.

Hoy en día, la mayor parte del patrimonio cultural de la ciudad se encuentra en un solo lugar, el Casco Viejo donde las ruinas de la arquitectura clásica de América Central todavía se mantienen en pie, orgullosas de contar algunos fascinantes cuentos del pasado de Panamá. Los museos del casco antiguo y de otros lugares ofrecen una visión del patrimonio cultural de la ciudad y del país del cual sigue siendo la capital.

El Canal de Panamá, a menudo elogiado como la “octava maravilla del mundo”, es verdaderamente una obra maestra de la ingeniería y es una de las atracciones más populares de la ciudad. Los viajes a lo largo de sus 80 kilómetros por los que se extiende son igualmente populares, ofreciendo la posibilidad de ver otros lugares de interés por el camino. Un excelente número de puntos de vista están disponibles a partir de los cuales se pueden hacer unas fotos de postal del canal que seguro serán unas piezas dignas de un álbum de fotos.

La ciudad es fácilmente accesible a través de su propio aeropuerto internacional que ofrece conexiones a través de las Américas. Muchos visitantes llegan a través de breves escalas en los cruceros que cruzan el canal, aunque sin embargo no hay servicios de ferry hacia la ciudad. Una vez en la ciudad de Panamá, los visitantes encontrarán una buena infraestructura de transporte local en forma de autobuses que ofrecen el mejor medio para desplazarse para muchos.

Ciudad de Panamá está muy acostumbrada a recibir visitantes y, como tal, es el hogar de todo tipo de amenidades turísticas típicas. Las opciones de alojamiento son abundantes desde hoteles de 5 estrellas hasta establecimientos de gama baja. Durante la temporada alta las habitaciones pueden llenarse con bastante rapidez por lo que vale la pena considerar reservar con antelación.

Tras su fundación por Pedro Arias de Ávila (también conocido como Pedrarias Dávila) el 15 de agosto de 1519, la ciudad de Panamá se convirtió rápidamente en un centro de actividad para la industria del oro, así como una ubicación ideal desde la que explorar y conquistar el Perú. En 1671, Henry Morgan y su gran ejército de 1400 hombres lanzó una ofensiva contra la ciudad, siguiendo una diatriba de saqueo y destrucción que llevó a que fuera destruida completamente. Lo que queda de esa antigua ciudad que hoy se conoce como Panamá la Vieja y es una popular atracción turística. La construcción de la nueva ciudad comenzó dos años después en un sitio ubicado a unas cinco millas al suroeste de la antigua, mientras que el antiguo asentamiento seria más tarde conocido como el Casco Viejo.

A mediados del siglo 19 se construyó un ferrocarril pero no fue hasta el 1855 que empezó a funcionar realmente. En el período de 1848 a 1869 un considerable volumen de tráfico hubo un gran incremento del tráfico entre el Atlántico y el Pacífico a través del istmo, cosa que incrementó la prosperidad a la ciudad. Fue la construcción del Canal de Panamá, sin embargo, que tuvo el mayor efecto dramático en el desarrollo y de la infraestructura de la ciudad con mejoras en sus sistemas sanitario y de saneamiento, entre los progresos más notables.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la ciudad de Panamá fue utilizada como una importante base estratégica de los EE.UU. con la construcción de bases militares que posteriormente atrajeron a un gran número de personal militar y civil a la zona y que se tradujo en un período de prosperidad sin precedentes. La zona del canal adyacente a la ciudad de Panamá se mantuvo fuera de los límites a la mayoría de los panameños provocando tensiones entre ellos y los ciudadanos de los EE.UU. que residían en esa zona. Las tensiones culminaron en actos violentos el 9 de enero de 1964; el día que desde entonces se conoce como los el Día de los Mártires.

Los años 70 y 80 vieron como la ciudad de Panamá se convertía en un centro bancario internacional y también en un centro de actividades financieras ilegales como el blanqueo de dinero. En 1989 los EE.UU. bajo el gobierno de George H. Bush, organizó una invasión de la ciudad de Panamá para deponer al líder del país, el General Manuel Noriega. Las escaramuzas militares dieron paso a la destrucción de una parte del barrio de chabolas conocido como El Chorrillo. No obstante, los EE.UU. más tarde sustituyeron las estructuras destruidas por unos modernos bloques de apartamentos para compensar.

Ciudad de Panamá sigue siendo un importante centro de la actividad bancaria, aunque hoy en día casi todas las transacciones son legales debido a los controles estrictos que hacen que cualquier cosa sospechosa sea investigada.

Separada por los océanos Atlántico y Pacífico, la ciudad de Panamá está sujeta a un clima predominantemente tropical en el que los períodos de lluvia y de sol se alternan entre las estaciones. Como ocurre con otros países de América Central, hay definidas unas estaciones secas y húmedas, aunque la ubicación de Panamá entre los océanos le da unas características climáticas bastante singulares.

La estación seca se extiende desde mediados de diciembre a mediados de abril y se caracteriza por las altas temperaturas y la humedad relativa. Este es sin duda el mejor momento para tomar unas vacaciones, especialmente si le gustan las vacaciones perezosas ya que a menudo las temperaturas se disparan por encima de los 30 grados, lo que impide cualquier actividad fuera de un entorno con aire acondicionado. Sin embargo, las brisas marinas hacen de la playa un destino viable para los adictos al sol, aunque se recomienda buscar la sombra de un paraguas entre las 11:00 y las 15:00.

La temporada de lluvias es de mayo a noviembre y ve unas temperaturas un poco más frescas aunque acompañadas de un dedo de lluvia cada día. Las precipitaciones son bastante predecibles sin embargo, generalmente se producen por la tarde por lo que las actividades que requieren condiciones secas a menudo pueden ser realizadas por la mañana. Como regla general, las zonas costeras del Caribe y del Atlántico tienden a recibir un mayor volumen de precipitaciones que las del lado del Pacífico. Las primeras horas de la mañana pueden llegar a ser frescas en la estación de lluvias, por lo que es posible que desee incluir un suéter o una chaqueta ligera en su equipaje, especialmente si está planeando viajes a las montañas.































