

Muchos viajeros vienen a Queenstown por la amplia variedad de actividades al aire libre. Nueva Zelanda es conocida por inventar deportes individuales locos y estimulantes como el “puenting” y el zorbing, y Queenstown los tiene todos. El verano invita a los visitantes a subir el rio en lancha fuera borda, hacer descenso de cañones o saltar desde puentes. El invierno ofrece algunos de los mejores sitios para esquiar en el hemisferio sur, con tres magníficos resorts de esquí a una hora de distancia de la ciudad.
Sin embargo, no todo es aventura salvaje en Queenstown. Esta encantadora y muy de moda pequeña ciudad tiene un montón de actividades relajantes como un crucero por el lago Wakatipu, explorar las vecinas ciudades de la fiebre del oro y hacer excursiones por la impresionante región vinícola. Los visitantes pueden moverse fácilmente por esta compacta ciudad a pie, y encontrarán cafés, bares y tiendas en cada esquina. Queenstown también tiene una de las más animadas escenas nocturnas de Nueva Zelanda durante todo el año.

Aunque solo 10.000 habitantes viven en Queenstown, este nexo de viajes recibe más de un millón de visitantes cada año. Los asombrosos paisajes que se hicieron famosos por ser la localización de la trilogía del Señor de los Anillos es prueba suficiente de su mérito. Hay planes en marcha para casi duplicar el tamaño de Queenstown para poder acomodar la continua ola de turistas.
Los alojamientos de lujo, los confortables hoteles y las modestas casas de huéspedes ofrecen suficientes opciones para hospedarse. Asegúrate de hacer tus reservas de hotel por adelantado porque en Queenstown no existe la temporada baja.

Los orígenes de Queenstown pueden seguirse hasta los primeros exploradores maorí que llegaron a la región buscando pounamu, una piedra verde semipreciosa que es sagrada para los maorí. En el pasado distante, esta piedra era tallada para hacer todo tipo de objetos del hogar como cuchillos y cinceles. Pero hoy en día se talla principalmente para hacer preciosos diseños simbólicos que se utilizan como joyería.

Durante el s. XIX, los europeos llegaron a la región. El primer europeo asentado en Queenstown fue William Gilbert Rees, un granjero y formador de la comunidad. Liquidó su granja en 1860 y estuvo muy metido en la enorme fiebre del oro que comenzó en 1862 cuando dos hombres descubrieron oro en los ríos Shotover y Arrow. El descubrimiento atrajo una ola de prospectores y buscadores de fortuna que descubrieron el segundo mayor hallazgo de oro de la historia.
Como todos los booms, las minas de oro se agotaros. En 1900 los prospectores se habían ido, dejando atrás a una población miserable de solo 200 habitantes. Los restos de esta época dorada aun pueden encontrarse en la adorable ciudad histórica de Arrowtown.
Tras décadas de aislamiento Queenstown volvió a la escena, esta vez como destino turístico para los amantes del aire libre. Con su abundancia de paisajes naturales y recursos, la ciudad se ha desarrollado rápidamente hasta estar en la lista de favoritas para los amantes de la aventura. Ahora Queenstown está centrando su atención hacia sus atributos culturales para intentar ensanchar su base turística.
Queenstown tiene uno de los mejores climas con cuatro estaciones del mundo. La primavera, de Septiembre hasta Noviembre, cuenta con temperaturas por el día de 13 a 19°C y el paisaje comienza a descongelarse. Los jardines florecen, se abren las sendas y los campos de golf y se sacan a la calle las mesas de los cafés. La primavera en Queenstown es impredecible, con chaparrones frecuentes entre intervalos de cielos despejados. Asegúrate y vístete con varias capas durante esta vibrante estación.

El verano va de Diciembre a Febrero. Las temperaturas por el día se mantienen en torno a los 25°C y las precipitaciones son escasas. Dada su latitud sur, los días de verano son largos y el ocaso no tiene lugar hasta las 22:00. Esta es la época en que todo el mundo sale a divertirse, y todas las actividades al aire libre funcionan sin pausa.

El otoño es otra estación maravillosa en Queenstown. Desde Marzo hasta finales de Mayo, los visitantes pueden esperar condiciones casi perfectas. Las temperaturas por el día se mantienen en torno a unos frescos y agradables 18°C y el sol brilla. Los colores del otoño son espectaculares allí donde vayas, alcanzando su esplendor a finales de Abril. Al caer la noche las temperaturas bajan y los visitantes agradecerán una chaqueta ligera.

Otra estación muy famosa en Queenstown es la que trae la nieve en polvo. Como uno de los mejores destinos de invierno de Nueva Zelanda, esta ciudad se lanza a la moda del esquí en cuanto comienzan a caer los primeros copos de nieve. El tiempo es sin duda frio, pero cuando no nieva el sol luce en el cielo color zafiro y ofrece un agradable calor. Las tres montanas aptas para el esquí cercanas a la ciudad ofrecen toda la acción que buscas.































