Las pagodas budistas y las ruinas de los reinos perdidos son las principales atracciones de Myanmar. Sin embargo, esta tranquila y sencilla nación ofrece otros lugares únicos tales como los remeros de un pié del Lago Inle y la increíble roca en equilibrio conocida como la Roca Dorada. Las ciudades tales como Bagan, Mandalay y Moulmein son atracciones por si solas. Para una dosis de encanto colonial clásico, no busque más allá de la capital, Yangon.

Bagan
Esta maravilla histórica es a la vez una ciudad y una de las imágenes más surrealista en el planeta. Bagan, también conocida como la "pagoda de la ciudad ', es un centro cultural y religioso que cuenta con 13.000 pagodas repartidas por toda la llanura. Hoy sólo siguen de píe en torno a 3000, pero la vista de cientos de agujas emergiendo a través de la bruma es sencillamente asombroso. Diríjase a la cima de la colina del Templo de Thatbyinnyu al amanecer o al atardecer para disfrutar de una de las mejores vistas de la ciudad.

Lago Inle
Uno de los principales lugares de interés de Myanmar es este enorme lago y su fascinante y única cultura. Este es el hogar de los remeros de un pié, que navegan sus botes entre los pueblos y mercados flotantes. Los visitantes quedarán impresionados por los jardines de agricultura tradicionales que flotan totalmente en la superficie del lago. Una parada en la famosa pagoda de famoso Phaung-Oo-Daw, que parece flotar en el lago, es también una obligación. El Lago Inle está situado en la meseta de Shan en el norte de Myanmar.
Kyaiktiyo (La Roca Dorada)
Uno de los más sorprendentes lugares de interés es la piedra llamada Kyaiktiyo que desafía las leyes de la física. Completamente cubierta con hojas de oro y con un delicado equilibrio sobre el borde del acantilado, este es un lugar que no querrá perderse. La Roca Dorada es también uno de los lugares Budistas más sagrados de Myanmar, por lo que siempre se puede ver un gran espectáculo des del acantilado. La roca se encuentra en la cima del monte Kyaikto.

La Pagoda de Maha Muni
El esplendor Budista en su máxima opulencia se encuentra representado en este importante templo de Mandalay con su impresionante estatua de Buda. Se han depositado tal cantidad de láminas de oro en este Buddah que ahora pesa una tonelada y resuena una aura dorada. Lo más destacado es una corona de oro con diamantes, jade, esmeraldas, zafiros y rubíes que es una de las joyas más maravillosas del mundo.
Mandalay
La capital cultural de Myanmar es la antigua ciudad birmana de Mandalay. La segunda ciudad más poblada del país es un excelente lugar donde comprar artesanías, relajarse a lo largo del río Irrawaddy y hacer incursiones a los lugares históricos de los países vecinos. Hay cuatro ciudades desiertas en las afueras de Mandalay: Amarapura, Ava, Mingun y Sagaing. Todas ellas son por si solas se merecen una visita, pero Mingun se destaca como ser la más atractiva. No se pierda un paseo por la eterna Colina de Mandalay o una visita a Mahamuni Paya.

La Pagoda de Shwedagon
Si hay un templo budista que no deben perderse es esta maravilla de devoción religiosa ubicada en la cima de una colina en el corazón de Yangon. Esta pagoda es una de las más importantes y bellas de toda Asia, y tanto el templo propiamente dicho y las vistas de este majestuoso lugar también se merecen una visita. Construida casi hace 2.500 años, la Pagoda de Shwedagon le dejará impresionado.

Rangún
Sentada entre el fértil delta del río Irrawaddy, la antigua capital de Myanmar es una ciudad dotada de numerosos lugares con sombra y muy agradable para explorar. Hay poco nivel de congestión y caos se encuentran en otras capitales de Asia, y con numerosas ruinas de edificios de arquitectura colonial se puede decir que esta ciudad tiene un innegable encanto. Un número muy importante de lugares budistas se encuentran aquí y, en particular, la impresionante Pagoda Dorada de Shwedagon.

Subir a la cima de la colina de Mandalay para ver unas magníficas vistas de la ciudad. La Colina de Mandalay se encuentra justo en el medio de la ciudad, y ofrece la única vista panorámica de los alrededores. Unas empinadas escaleras facilitan el acceso a la cumbre, un ascenso agradable y fácil. Aunque es una excursión popular entre los locales y turistas, vale la pena mezclarse con las multitudes para obtener unas vistas excelentes y unas buenas oportunidades para obtener unas buenas fotos.
Refrésquese de la calor tropical en el fresco clima de un pueblo de la colina. Volviendo al pasado en el que Birmania era una colonia Británica, los diversos pueblos de Myanmar son unos excelentes lugares donde esconder y refrescarse. Des de los bosques de pinos de Kalaw hasta las cascadas de Maymyo, hay varios destinos a elegir, la mayoría de los cuales tienen alojamiento disponible y un hermoso paisaje.
Descubra la antigua ciudad perdida de Pegu, un fantástico destino para aquellas personas que tengan una pasión por las ruinas y la aventura. Esta encantadora ciudad antigua fue fundada en 1573 y es conocida en toda la región por su Pagoda Dorada de Shwemawdaw y su bullicioso mercado. Hacia el norte de la ciudad se encuentra el Buda de Shwethalyaung, una de las imágenes del Buda recostado más hipnóticas y realistas de todo el mundo. Durante años, el sitio se perdió entre la creciente selva hasta que los británicos construyeron una línea ferroviaria en la zona y fue redescubierta en el 1700. Si le gustan los lugares de antaño con aire de antigüedad, Pegu satisfará sus deseos con creces.
Experimente el lado salvaje de la vida en el Parque Nacional de Kakaborazi. Este es un parque de superlativos, el más grande, más alto y el destino ecoturístico más al norte del sudeste de Asia. Con picos se alzan a más de 5.000 metros y la abundancia de la fauna silvestre regional donde habitan animales tales como takines, ovejas azules y ciervos con barba negra, los visitantes pueden esperar una recompensa de este esplendor natural. La cabecera del río Irrawaddy se encuentra aquí, así como también numerosos pueblos indígenas que siguen viviendo la vida tradicional.

Encuentre su Zen interior durante una retiro para realizar una meditación Budista. Experimente una profunda meditación en uno de los principales centros del país para la práctica y el estudio del budismo Theravada. El templo más famoso donde realizar este retiro es en el Centro de Meditación Mahasi en la antigua capital de Yangon, aunque hay otros dispersos en torno a las principales ciudades. Los visitantes necesitan un visado especial, por lo que esta particular excursión requiere un poco de preparación, aunque las recompensas son incomparables.
Viaje a Moulmein y viaje al pasado a los días coloniales de Birmania. Esta notable y pequeña ciudad fue una vez un importante puerto para la exportación de madera de teca. Utilizando el antiguo método, los elefantes todavía cargan con una gran cantidad de troncos des de la ribera del río, la cual está decorada con una gran cantidad de clásicas pagodas y un hermoso paisaje campestre. Moulmein es la joya colonial por excelencia que se encuentra en un perfecto estado de descomposición. No encontrará otra cosa parecida en el Sureste de Asia.
Camine a través de las montañas nevadas del Sureste de Asia. Alzándose a más de 5.000 metros, el Monte Phonganrazi es la zona de trekking de montaña más accesible y desarrollada de todas las zonas altas de Myanmar. Durante casi ocho meses al año, el hielo y la nieve cubren sus cimas, ofreciendo un dramático telón de fondo en torno a los trópicos. Los visitantes pueden ver las numerosas tribus de las montañas de Lisu y Rawan que viven a lo largo de las laderas de la montaña y hacen caminatas guiadas hasta la cima.
Pasee por las ciudades perdidas de Myanmar. Mandalay es la mejor ciudad donde hacer base para explorar las antiguas ciudades abandonadas de este país, con cuatro excelentes sitios de fácil acceso. La mayoría de estas ciudades fueron capitales en el pasado, como por ejemplo Sagaing, la capital del Reino de Shan. Amarapura fue un importante centro de la seda y del algodón tejido, mientras que Ava tuvo su momento de esplendor durante el siglo 15. Mingun es uno de los lugares más interesantes para visitar, accesible sólo por un maravilloso viaje en río, y el hogar de la campana sin rajar más grande del mundo.
































