Marruecos Visión general

Marruecos tiene centenares de delicias esperando a aquellos que sean suficientemente aventureros para explorar el país. Para muchas personas, un viaje a Marruecos es la primera visita a África, con el abrumador bombardeo de nuevos sonidos, lugares y olores golpeándolos des de el primer momento que pisan el país.

Dependiendo de su itinerario, los sentimientos que pueda tener sobre Marruecos pueden cambiar durante el transcurso de sus vacaciones e incluso después de haber vuelto de vacaciones. El país tiene una mágica apariencia que atrae a muchos una y otra vez, ansiosos de descubrir más sobre esta mística gema. Muchas de las cosas que puede que le desagraden de los sitios que visita puede que al final sean las cosas que más añore cuando vuelva a casa.

Para aquellos que busquen unas vacaciones en la playa encontrarán aquí menos inconvenientes que aquellos que decidan hacer tours por el país; No obstante, todos los que visiten Marruecos se encontrarán con un entorno completamente diferente al que están acostumbrados, lo que convierte al país en un destino vacacional de inspiración cultural.

Las ciudades más importantes están dotadas de las cadenas de hoteles internacionales más importantes tales como Sheraton, Holiday Inn y Hyatt. Aunque alojarse en alguno de estos hoteles tendrá garantizado un servicio de calidad, si lo prefiere puede alojarse en un entorno Marroquí más tradicional en algunas de las villas y palacios reconvertidos para el turismo hotelero. Para aquellas personas con un bolsillo más pequeño hay una selección de riads reformados, casas tradicionales construidas alrededor de un patio central.

Habitada des de la era Neolítica, fueron los Fenicios los que incluyeron a Marruecos en los mapas comerciales del Mediterráneo, lo que provocó que estas tierras se convirtieran en un importante y estratégico asentamiento Romano conocido como Mauritania. Tras la caída del Imperio Romano de Occidente el siglo 5 d.C., la región sucumbió a diferentes potencias: Los Vándalos, Visigodos y más tarde a los Bizantinos. No obstante, ninguno de estos ocupantes consiguió subyugar a los Berebere que vivían en las montañas de Marruecos.

Durante el siglo 7 d.C., Marruecos empezó a desarrollarse como un estado Islámico, una característica que se mantiene en la actualidad. Con sus inicios bajo la Dinastía Idrisid, con base en Bagdad, los Berebere Marroquíes se separaron y subsecuentemente se desarrollaron bajo sus propias leyes y gobiernos, convirtiéndose en un centro de cultura y aprendizaje, alcanzando territorios por todo el noroeste de África.

El periodo que va desde 1666 hasta 1912 vio como Marruecos cahía bajo el control de la Dinastía Alaouite, la cual consiguió evitar sucumbir ante los invasores Españoles y Otomanos. Al final de este periodo vio como Marruecos se convertía en un protectorado de Francia bajo el Tratado de Fez, el cual reconocía la esfera de influencia Francesa en Marruecos. Como resultado, muchas tropas Marroquíes lucharon junto a las tropas Francesas en ambas Guerras Mundiales. El periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial vio un crecimiento de los sentimientos nacionalistas y un fortalecimiento de la llamada independentista de Francia.
Habiendo conseguido su independencia en 1956 y recuperado Tánger de la ocupación Española el mismo año, el país de Marruecos se ha continuado desarrollando y tiene un estatus como un importante aliado ajeno a la OTAN.

Marruecos es conocida por su clima abrasador, lo que significa que todos aquellos que no les guste el calor puede que sean fácilmente convencidos de pasar sus vacaciones en otro lugar más fresco. No obstante, con un poco de planificación, la época correcta, y un hotel con habitaciones dotadas de aire acondicionado y algunas brisas del mar, las temperaturas pueden llegar a bajar considerablemente.

Mucha gente prefiere de pasar sus vacaciones en la costa para poder disfrutar de las playas y de los vientos alisios del suroeste. El clima Mediterráneo que se disfruta a lo largo de la costa es perfecto para aquellos que disfruten tomando el sol y relajándose en unas vacaciones a ritmo tranquilo, siendo Casablanca sin lugar a duda el lugar más idóneo.
En el interior las temperaturas son más elevadas y el clima es más seco. El sur del país es la región más cálida, con ciudades tales como Tarfaya y Tata sufriendo las temperaturas más elevadas y las menores precipitaciones de todo Marruecos.
Las noches son siempre frescas, convirtiéndolas en el momento ideal para ir de compras, ya que es cuando hay más actividad en las ciudades. Los meses de Diciembre y Enero son los más frescos para visitar Marruecos, con unas temperaturas medias en Marrakech que rondan entre los 21ºC.
Las precipitaciones a lo largo de la costa ocurren durante los meses de Noviembre hasta Marzo. La temporada de lluvia trae consigo unas bajadas de las temperaturas aunque no es la mejor época para pasar unas vacaciones en la playa o incluso para hacer turismo. El clima fresco también se da en las montañas.
































