Posiblemente uno de los lugares más famosos de la película de 1942 protagonizada por Humphrey Bogard, Casablanca en el Oeste de Marruecos, es la ciudad más grande del país y el centro de los negocios y del comercio del país. Su proximidad al océano convierten a Casablanca en el puerto Atlántico más transitado con navíos de pasajeros y de carga atracando cada día durante todo el año.