Gabriela Serrano, México
El hotel estaba sobrevendido y la recepcionista no sabía que hacer, muy mal trato en éste setido. La primera noche nos mandaron otro hotel en donde sí fuimos atendidas muy bien! al día siguiente por la mañana fueron por nosotros y nos trasladaron nuevamente al hotel Ambassador. en el piso de arriba había un grupo con varios niños que se la pasaban corriendo por los pasillos gritando y brincando. Después de varias horas de estar reportando estas anomalías a la recepción finalmente pudieron dejar de correr y gritar por una horas y al día siguiente fue lo mismo durante la mañana.
El hotel está muy viejo y no le han hecho renovaciones en su decoración y mobiliario. Lo bueno es que tiene una muy buena ubicación y en general es limpio, sin embargo ya no regresaría en el futuro.
Gracias