Líbano Visión general

Generalmente manchado por el estigma de una guerra ya inexistente, el nombre de Líbano es fácilmente ignorado como posible destino turístico. Sin embargo, este pequeño país situado en la costa oriental del Mar Mediterráneo guarda muchos tesoros naturales y creados por el hombre y tiene mucho que ofrecer a aquellos que buscan una introducción sutil a la diversidad del Medio Oriente.
Líbano tiene mucho que ofrecer en cuanto a belleza natural en sus 225 kilómetros de costas pintorescas y en su región montañosa en el interior que ofrece vistas que parecieran ser sacadas de una tarjeta postal y un clima mucho más fresco. El Valle Bekaa, en donde se encuentran los ríos Litani y Orontes, es una región fértil que destaca por ser una de las zonas de belleza natural más impresionante del país. Su clima mediterráneo moderado crea un exuberante paisaje verde y contribuye al crecimiento de una interesante variedad de especies vegetales y animales.

Históricamente, Líbano ha sido hogar de antiguas civilizaciones como los romanos y fenicios, y los viajeros encontrarán numerosas oportunidades para maravillarse antes las ruinas de las estructuras originales de las épocas en que la región estaba ocupada por éstas. Ciudades antiguas como Biblos, Tiro y Baalbek ofrecen una riqueza visual que sirve como recuerdo de la vida en una época ya pasada y brinda a los turistas una sensación genuina del legado histórico del territorio que ocupa este fascinante país.
Beirut, la capital del Líbano, es una moderna metrópolis en constante transformación que cada vez se parece más a una capital europea. En materia de conveniencias modernas, Beirut ofrece todo lo que una ciudad moderna es capaz de ofrecer y los viajeros encontrarán en ella numerosas opciones de alojamiento, restaurantes de primera y una vida nocturna de la misma categoría que en los principales destinos turísticos.

El abanico de opciones de alojamiento abarca de establecimientos de categoría cinco estrellas hasta hoteles de rango medio ideales para las familias. Muchas de las opciones de entretenimiento en el país se encuentran dentro de los hoteles, algunos de los cuales tienen espectáculos de cabaret. Es recomendable que realice sus reservas de alojamiento con antelación, particularmente durante temporada alta, o correrá el riesgo de no poder encontrar alojamiento en su hotel de preferencia.
La población local habla árabe, aunque se habla francés como segundo idioma debido a que el país previamente formó parte del Mandato francés de Siria. Muchos de sus ciudadanos también hablan inglés y los viajeros tendrán pocas dificultades para comunicarse con los libaneses en las zonas turísticas. En los hoteles y restaurantes es seguro que encontrará personal de habla inglesa.
La inestable situación política del Líbano puede ocasionar que algunas veces se recomiende a los turistas no viajar ahí, por lo que es aconsejable verificar las recomendaciones publicadas por las agencias de gobierno relevantes antes de considerar realizar las reservas de su viaje. Los agentes de viajes suelen estar al día con los sucesos más recientes y pueden ofrecer asesoramiento.

El clima del Líbano es predominantemente de tipo mediterráneo, con veranos calurosos e inviernos templados, mientras que las precipitaciones tienen lugar principalmente durante las estaciones frescas. Es posible que ocurran algunas variaciones regionales en el clima según la topografía del terreno. Las regiones montañosas registran menos precipitaciones y temperaturas considerablemente más frescas.
Durante el verano, que generalmente se extiende de junio a septiembre, se registran temperaturas alrededor de los 35° C, con precipitaciones poco frecuentes o inexistentes. Desde la perspectiva de los viajeros, esta es quizá una buena temporada para viajar al Líbano si tiene facilidad para adaptarse al calor extremo, ya que debido a la intensidad del sol del mediodía, es posible que no pueda tomar el sol de manera segura.
La temporada de invierno comienza al final de diciembre y es en el periodo próximo a Año Nuevo cuando se registra la mayor cantidad de precipitaciones. Si bien los volúmenes de lluvia son importantes, los aguaceros suelen ser intensos y esporádicos, lo que se traduce en una serie de días completamente secos y adecuados para poder realizar actividades al aire libre. Los meses precedentes a las estaciones de invierno y verano son los mejores para visitar Líbano si prefiere evitar la lluvia y el calor extremo.

En los registros más antiguos de la historia, la región actualmente conocida como Líbano fue hogar de la civilización de Fenicia, cuya influencia alcanzó gran parte del Mar Mediterráneo. La llegada de la figura prolífica griega de Alejandro Magno dio por terminada la independencia fenicia al ser incendiada la ciudad de Tiro, la más importante de las urbes fenicias. Este acontecimiento marcó el inicio de una decadencia de Fenicia de la cual nunca se recuperaría. En los siglos siguientes, el país fue ocupado por varios imperios, incluyendo el romano, persa y bizantino. El Imperio Otomano fue el que logró conservar el control durante el periodo más largo, el cual se extendió durante más de 400 años
Tras la Primera Guerra Mundial, Líbano estaba bajo control de Francia y se convirtió en parte del Mandato francés de Siria en 1920. El 1 de septiembre del mismo año se formó el Estado del Gran Líbano como parte de varios enclaves franceses en la región de Siria. En la misma fecha, seis años más tarde, los franceses establecieron la República del Líbano, a la que se concedió un grado de autonomía limitada y la mayor parte de su administración seguía proviniendo del Mandato francés de Siria. El país obtuvo su independencia total durante la Segunda Guerra Mundial, ya que los franceses se vieron obligados a reducir su influencia durante la ocupación alemana. Por otra parte, los británicos enviaron fuerzas armadas al Líbano con el propósito de prevenir lo que ellos consideraban una alta probabilidad de invasión Nazi.

El inicio de la Guerra Árabe-Israelí en 1948 dio como resultado la unión de las fuerzas armadas libanesas con las de los vecinos países árabes con el objeto de invadir Israel. Las operaciones logísticas del Ejército Árabe de Liberación estaban enfocadas en Líbano, aunque esto no pudo evitar su derrota y posteriormente fue obligado a aceptar un armisticio con Israel el 23 de marzo de 1949. El país continuó experimentando periodos esporádicos de agitación que culminaron en una guerra civil en 1975. La Guerra Civil Libanesa tuvo una duración de 15 años, durante los cuales la población y la economía del país quedaron devastadas. Las cifras oficiales calculan que aproximadamente 150,000 ciudadanos fallecieron durante el conflicto y 200,000 más sufrieron heridas de gravedad. El conflicto llegó a su fin oficialmente con la firma del Tratado de Taif en 1990. En dos ocasiones durante el periodo de 15 años de duración de la guerra, las Fuerzas de Defensa Israelíes invadieron Líbano y, en la segunda, lograron tomar control de la región sur del país, en donde permanecieron hasta el año 2000. Líbano mantiene una relación altamente volátil con Israel, la cual ha registrado conflictos tan recientemente como en el año 2006.
































