Kenya Visión general

Ubicada en el centro de la costa oriental africana, Kenia es una de las naciones más ricas y más visitadas en toda África. Es un país de flora y fauna exótica, extensas sabanas, montañas escarpadas y numerosas playas de gran belleza. Su principal atracción es la variedad de extraordinarios parques nacionales y reservas en donde los safaris en vehículos todoterreno gozan de gran popularidad. En la costa del Océano Índico también existen animados balnearios.

La historia y la cultura también se hacen evidentes en las numerosas ciudades y pueblos antiguos en la costa, hogar de los swahili y sus tradiciones. La sublime capital que es Nairobi es también la ciudad más sofisticada en el país y ofrece las mejores opciones gastronómicas y para hacer compras, además de ser el punto de inicio de los safaris antes de internarse en la zona selvática. La otra gran ciudad de Kenia, Mombasa, está situada en la costa sur y es también un importante centro turístico que ofrece acceso a muchos de los balnearios en la costa.

La mejor temporada para visitar Kenia es de julio a septiembre, pues las precipitaciones son mínimas y los animales suelen estar muy activos. Es importante mencionar que esta suele ser también la temporada más cara.
Kenia es un sueño hecho realidad para los amantes de la naturaleza. Los viajeros encontrarán montañas que ofrecen excelentes oportunidades para hacer senderismo, excursiones y alpinismo; safaris inolvidables; deportes acuáticos en la costa e incluso campos de golf de primera. La mayoría de estas actividades pueden ser disfrutas durante todo el año debido a una buena accesibilidad y temperaturas cálidas.

Nairobi tiene la mejor selección de hoteles para turistas, que cubren un abanico que va de opciones de alojamiento modesto hasta lujosos establecimientos de cinco estrellas. Mombasa y las zonas costeras al norte ofrecen una selección de complejos turísticos estilo resort, mientras que en el interior, en los parques nacionales y reservas, existen campamentos y refugios de lujo.
Los kenianos son amigables por naturaleza, incluso en las zonas más turísticas, y los aldeanos de las tribus se caracterizan por ser muy hospitalarios. Trasladarse de un punto a otro dentro del país es fácil de hacer por avión o por autobuses de empresas con buena reputación. Es preferible evitar a las omnipresentes furgonetas de transporte público conocidas localmente como “matatus”.

El clima de Kenia es tropical y templado a la vez. En la costa, el clima es cálido y húmedo durante todo el año, mientras que en las tierras altas y en el interior se registran más precipitaciones y temperaturas más frescas. Las regiones del norte por lo general permanecen secas y Nairobi tiene veranos calurosos e inviernos frescos.

La temporada de lluvias en Kenia se extiende de abril a junio y de octubre a diciembre, por lo que las mejores temporadas para viajar al país son durante el verano boreal (de julio a septiembre) y el invierno boreal (de enero a febrero). Los precios durante estas temporadas son más elevados, pero las condiciones climatológicas son favorables.
En cuanto a temperaturas, las regiones costeras, el Lago Victoria y las regiones del sur mantienen una temperatura constante durante todo el año en el rango de los 30° C, mientras que en el interior del país las temperaturas son menores.

El turismo ha sido una industria muy exitosa en Kenia durante décadas gracias a los enormes recursos naturales de su tierra, a su impresionante flora y fauna y a la belleza de la costa del Océano Índico. La influencia árabe se hace evidente a lo largo de la costa, en donde existen ciudades con una gran historia y muestras de impresionante arquitectura.

La historia de Kenia tiene millones de años de antigüedad, pues fue habitada por el Homo habilis en el Valle Rift. Se registraron progresos hasta el surgimiento del Homo erectus y el comienzo de la Edad de Piedra en el año 50,000 AC. Estos grupos eran conocidos como cazadores y recolectores y fueron los predecesores del Homo sapiens.

Entre el 3000 y el 1500 AC, otras tribus comenzaron a habitar la región que actualmente ocupa Kenia, provenientes de Etiopía y el Valle del Nilo. Años más tarde del 500 AC al 500 DC, pastores y agricultores del grupo étnico bantú llegaron desde África occidental y Sudán. Los bantús contribuyeron a la creación de la cultura swahili de la actualidad al casarse con mercaderes árabes-omaníes que viajaron por el oriente de la costa africana en el 800 DC bajo órdenes del Sultán de Zanzíbar.

Los europeos entraron en escena en los siglos XVI y XVII cuando los portugueses tomaron control del comercio en la costa de Kenia que originalmente controlaban los árabes. Tiempo después, los árabes recuperaron el control del comercio, pero en los siglos XVIII y XIX, Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia y Alemania establecieron concesiones comerciales cerca de Zanzíbar. La población blanca comenzó a echar raíces en Kenia luego de que éste se convirtiera en un protectorado británico en 1895 y tras la construcción del ferrocarril Kenia-Uganda.
Eventualmente Kenia se convirtió en una colonia británica en 1919 y se comenzó a desarrollar la actividad política africana. La formación de la UNAK (Unión Nacional Africana de Kenia) en 1944 fue el origen no-oficial de una Kenia independiente con el nombramiento del presidente de UNAK, Jomo Kenyatta, y el levantamiento Mau Mau de 1952 a 1956.
Tras el fallecimiento de Kenyatta en 1978, Daniel Arp Moi tomó el poder. Comenzaron a surgir nuevos partidos políticos que robaron poco a poco la popularidad del UNAK, aunque no fue sino hasta el año 2002 que el mandato de dicho partido llegó a su fin.































