Tierra de historias bíblicas, ciudades perdidas y de Lawrence de Arabia, Jordania es un país mágico y poco explorado que emana romance y misterio. Si estuviese localizado en otra región del mundo, no hay duda de que Jordania estaría inundada de turistas. Pero precisamente la fuente de su fantástica riqueza de sitios de interés se debe en gran medida a su aislamiento. La reputación del Medio Oriente de ser un lugar peligroso e inestable hace que todos, excepto los más intrépidos viajeros, lo visten. Pero la gran sorpresa es que Jordania, en términos generales, es un país muy seguro, pacífico y amigable.