
Jamaica es célebre por haber sido hogar de Bob Marley, de la música reggae y de los seguidores del Rastafarismo, aunque hay muchas otras cosas más que encontrar en esta bella isla, la tercera más grande del Caribe. Hermosas playas de arena blanca, resorts de clase mundial, paisajes de montañas exuberantes, cascadas secretas, flora y fauna exóticas y unas de las mejores oportunidades para la práctica de la pesca deportiva en el Caribe atraen a viajeros de todos los rincones del planeta. Kingston, la bulliciosa y frecuentemente caótica capital de la isla, sorprende a los viajeros con sus encantadoras y elegantes casas coloniales con los impresionantes picos de las Montañas Azules como telón de fondo. Aunque algunas áreas de Kingston están plagadas por la violencia, por lo general, la mayoría de los viajeros opina que los jamaiquinos son muy cordiales, divertidos y hospitalarios.

Las dos principales áreas turísticas del país son Montego Bay y Negril. Montego Bay es también la segunda ciudad más grande de Jamaica, conocida localmente como Mo’ Bay, y es ideal para los viajeros que desean tener una estancia muy animada. Los días ofrecen una infinidad de opciones para la práctica de deportes acuáticos y las noches se pasan generalmente en la muy de moda avenida Gloucester, en cuyos establecimientos suena la omnipresente música reggae. La playa de Negril, de siete millas de extensión, es una de las más grandes del país. A corta distancia en auto de la costa podrá descubrir la “Jamaica auténtica”, con sus pueblos de pescadores como Oracabessa, Port Antonio y Treasure Beach, ofreciendo paraísos de tranquilidad. El área de Port Antonio ofrece las mejores oportunidades para la práctica de surf.

El turismo sigue creciendo con el apoyo del gobierno y la isla recibe a muchos viajeros que regresan a ella una y otra vez, fascinados por el encanto de Jamaica, sus paisajes espectaculares, la calidez de su gente, la oferta de actividades disponibles y, sin duda, por su música.
En la isla existen numerosos hoteles que ofrecen excelentes facilidades y servicios, la mayoría de los cuales se encuentran en Montego Bay y Negril. Una gran cantidad de éstos ofrecen estancias con paquetes todo incluido y entretenimiento para la familia durante toda la noche. Hay hoteles frente a la playa, en el centro de las ciudades o aislados en su propio entorno. La mejor época para visitar Jamaica es de diciembre a abril, pero asegúrese de realizar sus reservas con antelación, ya que esta es la temporada alta y, por lo tanto, muchos establecimientos están completamente reservados.

El clima tropical de Jamaica tiene temperaturas consistentemente cálidas durante todo el año. En las regiones en altitudes mayores se registran temperaturas más frescas. El periodo de mayo a noviembre es el que registra más precipitaciones y se caracteriza por lluvias intensas de corta duración, principalmente en septiembre y octubre. La temporada de huracanes se extiende de junio a noviembre, pero relativamente en pocas ocasiones afectan a Jamaica.
El clima más agradable tiene lugar durante la temporada turística más alta, la cual tiene duración de mediados de diciembre a mediados de abril. Las precipitaciones son menores y el calor es disminuido por la influencia refrescante de los vientos. En esta temporada las noches pueden ser un poco frescas. Las temperaturas aumentan considerablemente durante el verano, y en septiembre y octubre, la humedad puede ser sofocante.
Fuera de la temporada alta, el resto de Jamaica permanece tranquilo, aunque los principales balnearios se mantienen bastante animados durante casi todo el año. Las tarifas durante la temporada baja son considerablemente menores y muchos establecimientos ofrecen descuentos. Durante este periodo se celebran diversos festivales, incluyendo de reggae, para atraer turistas a la isla.

Los primeros habitantes de la isla fueron los arahuacos, quienes estaban presentes cuando tuvo lugar la llegada de Cristóbal Colón en 1494. Poco tiempo después, los españoles colonizaron formalmente la isla y la gobernaron hasta 1655. Los británicos reemplazaron el dominio español y convirtieron a Jamaica en la colonia de esclavos más importante en el Caribe. Tras el final del primer siglo de mandato británico, prácticamente toda la isla se había dividido en grandes plantaciones en las que trabajaban esclavos traídos dese el occidente de África y cuyos propietarios generalmente estaban ausentes. La esclavitud fue abolida en 1834 y le siguió un periodo de relativa prosperidad bajo un gobierno colonial más ortodoxo.

En los umbrales del siglo XX, el país sufrió varios desastres naturales que ocasionaron una depresión económica en la década de 1930 y cuyos efectos hicieron que el país entrara en decadencia. La actividad política de la población negra y de los sindicatos se incrementó en esa misma década y estableció las bases para un cambio en la vida política de Jamaica. De 1944 a 1962, la isla sufrió importantes cambios políticos y una transformación en la estructura de su economía, la cual se transformó de una economía exportadora de monocultivos a una de exportación de cultivos variados como bananas, azúcar y otros productos agrícolas; así como de exportación de minerales y de una creciente industria turística. Tanto el sector manufacturero y la muy saludable industria de la construcción recibieron estímulos de la nueva estructura económica y el Reino Unido fue desplazado por Estados Unidos como el principal socio comercial de Jamaica.
Desde su independencia en 1962, la política en Jamaica ha estado dominada por la lucha entre el Partido Nacional del Pueblo (PNP), de izquierda, y el Partido Laborista de Jamaica (PLJ), de derecha. El PLJ permaneció en el poder hasta inicios de la década de 1970, cuando perdió las elecciones de 1972 a favor del PNP bajo el liderazgo de Michael Manley. La agenda socialista radical del PNP fue muy popular a pesar de las crecientes dificultades económicas. El PNP volvió a ganar las elecciones en 1976 por una avalancha. Sin embargo, Manley había comenzado a establecer vínculos estrechos con Cuba, lo quehizo que el gobierno de Estados Unidos ofreciera un fuerte apoyo al PLJ y a su líder, Edward Seaga, en las siguientes elecciones.

Seaga obtuvo la victoria en las elecciones de 1979 en medio de una ola de violencia y adoptó una postura pro-estadounidense en la economía y en los asuntos internacionales. Seaga gobernó el país durante gran parte de la década de 1980, pero no logró mejorar las condiciones de la economía jamaiquina. Manley regresó una vez más al poder tras las elecciones de 1989, pero debido a un delicado estado de salud, se retiró en 1992 y fue reemplazado por su asistente ‘PJ’ Patterson. Una gran parte de la antigua agenda radical y de la retórica fueron desplazadas y se adoptaron políticas de libre mercado en aras de mantener una buena relación con Estados Unidos. Patterson continúa en el poder desde entonces, así como el PNP.
Las elecciones siguieron empañadas por olas de violencia e intimidación, especialmente en las zonas urbanas más deprimidas, pero no se han formado grandes argumentos sobre el resultado de las votaciones. Además de tratar de resolver las dificultades de la situación económica, el gobierno se ha visto obligado a dar seguimiento a las demandas de una reforma constitucional, lo que más concretamente significa elegir a un jefe de Estado para reemplazar al monarca británico. El gobierno actual parece estar abierto a terminar con este “último vestigio del colonialismo” y está haciendo los preparativos para realizar cambios constitucionales requeridos.





























