 Proclamada como la capital de Israel (aunque no sea reconocida por la comunidad internacional), Jerusalén es una ciudad que ha experimentado siglos de guerras religiosas y territoriales, así como destrucción y reconstrucción. Su historia de conflictos ha hecho de esta ciudad la maravillosa, aunque tensa, metrópolis que es hoy en día, con su mezcla de culturas y religiones. La Ciudad Santa, como también se le conoce, es uno de los más importantes centros religiosos para los judíos, musulmanes y cristianos, con muchos sitios de adoración prominentes ubicados en el corazón de la ciudad.
La Ciudad Antigua es el corazón histórico de Jerusalén, mientras fuera de las antiguas murallas está la vibrante Nueva Ciudad, poblada por judíos, también conocida como Jerusalén Occidental. Jerusalén Oriental es principalmente una gran comunidad árabe y territorio que estuvo bajo control de Jordania por 19 años hasta 1967.
 La mayoría de los visitantes deciden alojarse en la Ciudad Antigua, donde pueden explorar los tesoros de la ciudad a pie y con facilidad. Esta parte de la ciudad tiene una gran variedad de opciones de alojamiento, desde pequeños hoteles a hostales y hospicios religiosos. Como alternativa, Jerusalén Occidental ofrece abundantes opciones de hospedaje, incluyendo casas de huéspedes, hoteles y Bed & Breakfasts, además de estar cerca de la zona de compras, restaurantes y centros nocturnos. Quedarse en Jerusalén Oriental es una experiencia diferente, pues esta zona se caracteriza por los mercados y encantos árabes. La presencia de la policía en esta zona es evidente y algunos de sus edificios están en mal estado.
La calidad de los alojamientos depende mucho del precio, y existen opciones para todos los presupuestos: desde hoteles de cinco estrellas hasta hostales básicos con habitaciones estilo dormitorio. Una de las características de los hoteles aquí es que las habitaciones típicamente son pequeñas, pues se trata de aprovechar el espacio al máximo en la apretada Ciudad Antigua.
A los visitantes se les recomienda reservar hospedaje con anticipación, ya que los lugares más populares se llenan rápidamente, sobretodo durante convenciones, festivales y eventos religiosos, y la ciudad está atestada.
Historia
Las Colinas de Judea comenzaron a servir como asentamientos desde la Edad de Piedra. La ciudad fue mencionada en jeroglíficos egipcios y también en la Biblia. En 1000 AC la ciudad pasó a ser controlada por el Rey David. Más adelante, bajo el Rey Salomón, se convirtió en centro del judaísmo.
 Jerusalén experimentó captura, destrucción y reconstrucción durante muchas en los siglos siguientes, con la conquista de Alejandro Magno en 333 AC siendo significante. En los siguientes 300 años, la ciudad pasó por muchas manos, y muchos líderes trataron de imponer diferentes religiones al judaísmo. Esto condujo a muchos levantamientos por parte de los judíos.
No fue sino hasta 326 DC que la ciudad se convirtió en centro del cristianismo, cuando la madre de Constantino, la reina Helena, visitó la ciudad y edificó una iglesia en el sitio de la crucifixión de Jesús.
 Los musulmanes llegaron el 637 DC, conquistando la ciudad y construyendo el Domo del Monte del Templo de la Roca. Jerusalén siguió siendo una ciudad islámica hasta que los Cruzados la capturaron en 1099. Los turcos tomaron la ciudad en 1517 y construyeron las murallas de la ciudad
Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial surgieron muchos problemas en Jerusalén. Árabes y judíos se declararon la Guerra tras la división de Palestina por la ONU. El Estado de Israel fue creado en 1948, lo que intensificó el conflicto. La mitad oriental de Jerusalén fue ocupada por Jordania y no fue sino hasta la Guerra de los Seis Días en 1967 que la Ciudad Antigua fue recapturada por fuerzas israelitas. La ocupación israelí en el margen occidental (Cisjordania) y la Franja de Gaza llevaron a la transformación de la Organización para la Liberación Palestina (OLP) bajo Yasser Arafat, quien hizo votos para recuperar el territorio palestino.
A pesar de los intentos por intervenir y ayudar a resolver el conflicto israelí-palestino, la situación sigue siendo tensa, y la región políticamente inestable.
Clima
Los veranos en Israel pueden ser abrasadores, con temperaturas que alcanzan 40° C en julio y agosto, y poca lluvia. La temperatura desciende en el periodo de noviembre a marzo, cuando Jerusalén experimenta la temporada más húmeda del año. En el invierno, la temperatura puede caer hasta 0°C
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