
Aunque es un país poco visitado por occidentales, Irán es un cofre lleno de tesoros históricos y de maravillas arquitectónicas esperando ser descubiertas. Con una extensa y variada geografía que incluye montañas nevadas y kilómetros de litorales, el país ofrece una emocionante selección de actividades, oportunidades para la práctica de deportes y atracciones turísticas. No obstante, es posible que el aspecto más interesante de Irán sea su profundo legado histórico persa y la hospitalidad de su gente.
Para muchos, las implicaciones culturales de realizar un viaje a Irán resultan fascinantes. La estricta república islámica puede crear un choque cultural, pero esto se aligera gracias a la amabilidad y a la generosidad característica de los iraníes. Viajar dentro del país resulta muy sencillo, pues cuenta con una excelente infraestructura de transporte de autobuses, vuelos nacionales económicos e incluso algunas rutas ferroviarias, aunque limitadas.
Si bien las temperaturas pueden ascender hasta más de 40° C, hay regiones del país en donde se registran temperaturas mucho menos sobrecogedoras e incluso son abundantes las estaciones de esquí y refugios en las mayores altitudes. Si se siente abrumado por el calor y el caos de los bazares, diríjase a alguno de los modernos centros comerciales climatizados, en donde es posible encontrar mercancía y ropa de estilo occidental.

Las opciones de entretenimiento, desde una perspectiva no musulmana, son limitadas debido a que en Irán las bebidas alcohólicas están prohibidas, pero pronto, y sin pensarlo, se encontrará a sí mismo disfrutando de la cocina iraní en alguno de los muchos restaurantes pintorescos mientras bebe un delicioso batido de yogur a sorbos. En este país de madrugadores podrá aprovechar las bajas temperaturas de las primeras horas de la mañana, que son ideales para visitar lugares de interés.
Las opciones de alojamiento en Irán son diversas y varían del sofisticado Hilton Teherán, en la capital, a estancias con familias anfitrionas en los pueblos. Lo mejor del alojamiento en la mayoría de los centros urbanos del país es la disponibilidad de establecimientos en todos los rangos de precios. Muchos prefieren viajar en excursiones en grupo durante su primer viaje a Irán y disfrutan de excelentes descuentos en las entradas de museos y sitios históricos si viajan con una agencia de viajes iraní.
Sin importar cómo viaje, puede estar seguro de que los iraníes le asistirán con gusto a donde sea que vaya y se dará cuenta de que se habla inglés con altos estándares en la mayoría de los centros urbanos. Los viajeros deberán permanecer alertas sobre las amenazas de ataques terroristas en el país y de que ciertas organizaciones continúan amenazando los intereses occidentales en el Medio Oriente.

Es importante planificar su itinerario antes de emprender el viaje a Irán, principalmente debido a que el país tiene variaciones extremas en su topografía y de altitudes, por lo que hacer una inspección del clima antes del viaje es la única manera de asegurarse de que llevará consigo la ropa adecuada para sus vacaciones en Irán.
En la mayor parte del territorio que ocupa Irán, el clima es muy agradable en primavera y otoño, excepto en el sur del país y en las regiones cercanas al Golfo, en donde se registran precipitaciones. Los meses invernales también son agradablemente cálidos, por lo que es la estación ideal para viajar.
Durante el verano se recomienda llevar ropa de materiales ligeros, además de sombrero y gafas de sol para protegerse de los rayos solares. Las temperaturas pueden ascender hasta 45° C y la humedad puede alcanzar 80 por ciento.
No es permitido llevar pantalones cortos ni para hombres ni para mujeres en ninguna de las temporadas. Dependiendo de la región que visite durante el invierno, las temperaturas pueden descender dramáticamente, por lo que es necesario llevar algo de ropa de abrigo.

Desde el 3200 AC hasta el 330 DC, Irán fue gobernado por las dinastías Media y Aqueménida. Los medas y los persas fueron unificados por Ciro el Grande, quien luchó para construir una sociedad fuerte y civilizada. En el 522 AC, uno de los más grandes gobernantes persas, Darío I, llegó al trono.
Darío fue responsable por la construcción de la enorme ciudad de Persépolis, cuyas ruinas pueden ser apreciadas en la actualidad, así como un canal que seguía un trayecto similar al Canal de Suez hoy en día. El desarrollo de calzadas y la acuñación de monedas durante su reino hicieron de Persia uno de los lugares más desarrollados del mundo en la época.
Alejandro el Grande logró la famosa conquista de la ciudad de Persépolis y eventualmente del Imperio Persa, pero su periodo de dominio fue breve y dio paso a otros dos imperios iraníes: el Imperio Parto (250 AC al 226 DC) y el Imperio Sasánida (del 226 DC al 650 DC).

La religión oficial durante la época del Imperio Sasánida era el Zoroastrismo, el que ha tenido un gran impacto en las religiones del mundo de hoy en día. Eventualmente, el Imperio Sasánida fue derrocado e incorporado al Imperio Árabe, dando inicio a la era islámica de Irán.
El Irán Islámico siguió siendo una fuerza crucial en el mundo al mismo tiempo que continuó siendo un epicentro de la cultura y el aprendizaje, particularmente en los campos de la ciencia y filosofía. Sin embargo, la invasión turca en el siglo XI cambió el rostro del país en cierta medida y en el siglo XIII, Gengis Khan causó estragos al conquistar rápidamente el país antes de continuar su camino hacia la India.
A pesar de estas invasiones, los siguientes gobernantes lograron conservar el carácter persa del país. A pesar de cierta presencia portuguesa a lo largo de la costa y de estrechos vínculos con los británicos, Irán nunca fue colonizado.
En 1951, el Dr. Mohammed Mossadegh fue electo Primer Ministro y nacionalizó la industria petrolera del país, lo que hizo sonar una alarma en Occidente. Gran Bretaña y Estados Unidos desarrollaron un plan para derrocarle de manera que se instalase un nuevo líder con mayor simpatía hacia Occidente.
El nuevo líder, Mohammad Reza Pahlavi, estableció un estricto gobierno autocrático y mantuvo relaciones estrechas con Estados Unidos y Gran Bretaña, aplastando toda forma de oposición política con su agencia de inteligencia SAVAK. Las protestas contra el Sha, suscitadas por el líder religioso Ayatolá Ruhollah Khomeini, se incrementaron y denunciaron al régimen.

En 1979, la Revolución Iraní derrocó a Mohammad Reza Pahlavi y Khomeini se convirtió en el nuevo líder. También se establecieron estrictas leyes islámicas y se rompieron completamente los vínculos con Estados Unidos.
El líder iraquí Saddam Hussein se aprovechó del caos que causó la revolución e invadió a Irán. La Guerra Irán-Irak continuó durante ocho años antes de que se llegara a una tregua por intervención de las Naciones Unidas. Irak utilizó armas químicas contra los iraníes durante el conflicto, dando como resultado la clasificación de Irán como el segundo país en el mundo más afectado por armas de destrucción masiva.
En la actualidad, Irán ha sido acusado por países occidentales de intentar desarrollas armas nucleares y ha fracasado en cumplir con las resoluciones del Consejo de Seguridad respecto de sus programas nucleares, ejerciendo presión en sus relaciones internacionales.































