Ricardo Ribalda, España
"Maravilloso hotel para pasar unas vacaciones relajadas. Nosotros permanecimos durante una semana como un paréntesis de descanso en nuestra Vuelta al Mundo. Nos recibieron con una cesta de frutas y un ramo de flores en la habitación. Las dimensiones tanto de la cama como de habitación eran muy grandes, decorada la cama con unas mosquiteras que le daban un toque muy exótico. Además de 4 juegos de toallas nos pusieron kimonos y zapatillas de felpa. Cada noche venían a fumigar y perfumar la habitación y nos ponían una flor en la cama. El servicio era todo incluido, tipo bufet o carta en el restaurante chino también abierto al público en general, la comida, abundante, buena y variada. Y por supuesto todo incluido, incluso el uso de internet. Había todo tipo de animaciones como en cualquier resort, excepto las actuaciones nocturnas que se hacían mientras cenábamos con música tradicional balinesa en directo. La playa era bastante buena, de arena dorada, excepto cuando bajaba la marea y quedaba al descubierto unos 100 mts. del fondo marino, que también tenía su encanto buscando conchas. He estado en muchos hoteles de este tipo, especialmente en el Caribe, pero personal tan amable y servicial no lo he visto nunca: siempre con una sonrisa en los labios. Además no estábamos masificados, conté 10 turistas por empleado en el comedor. Vengo maravillado, lástima que esté tan lejos, sino volvería, lo recomiendo a quien busque tranquilidad. Excelente relación calidad=precio."
