

No se pierda la oportunidad de explorar los abundantes bazares en Jaipur, los cuales se concentran en la ciudad antigua. Allí podrá contemplar realmente la vida local en su forma más vibrante. Al sur de la ciudad antigua se extiende la calle Mizra Ismail (MI), la arteria principal en Jaipur. La mayoría de las tiendas modernas, bancos y otras facilidades se encuentran a lo largo de esta calle, que conforma el distrito nuevo de la ciudad. Hay muchas actividades disponibles en este rincón del Rajastán, pero no es necesario sentirse obligado a permanecer en la ciudad todo el tiempo. Contrate a un conductor por un día para que le lleve hasta el Desierto de Thar, en donde pareciera que el rostro de la India se transformase completamente.

Aunque el estado de Jaipur ha existido como tal desde el siglo XII, no fue sino hasta 1727 que la ciudad comenzó a adquirir su forma actual. Generalmente considerada la primera ciudad en la India en ser intencionalmente y lógicamente planificada antes de su construcción, Jaipur fue construida en un periodo de ocho años fiel a un antiguo principio arquitectónico conocido como Shilpa Shastra. Protegida por muros de gran altura y perfectamente rectos, la ciudad fue dividida en nueve secciones que reflejan las nueve divisiones del universo tal como se señala en el horóscopo hindú.
Cada uno de estos nueve distritos fue llamado y habitado por la casta que ahí vivía, así como por su especialidad en el comercio. Este concepto fue revolucionario en aquella época en la India y se convirtió en un modelo para muchas de las futuras áreas urbanas en el país. Mientras el Imperio Mogol entraba en un periodo de caos en el siglo XVIII, Jaipur por su parte se vio envuelta en varios conflictos. Las luchas por el poder interno y las guerras con otros estados Rajput no impidieron que la gente acaudalada en Jaipur dejase de construir más templos y palacios hermosos.
En 1803 se firmó un tratado entre el gobernador británico y el maharajá local, el cual permanecería vigente hasta la independencia de Gran Bretaña. Jaipur siempre fue bien gobernada y tuvo una economía próspera. También venía a la ayuda de los británicos cuando surgían otros conflictos en otras partes de la India. La ciudad contribuyó a la Sublevación de 1857 contra los Cipayos y más tarde ayudó a proteger la autovía Agra-Ajmer cuando los bandidos indios hostigaban a los residentes europeos.
El gobernador de Jaipur aceptó que la ciudad fuese anexada a la recién formada nación de la India en 1948, poco tiempo después de su independencia. En ese momento Jaipur fue designada la capital del Rajastán, título que conserva en la actualidad. Además de sus funciones administrativas, Jaipur se ha convertido en uno de los destinos turísticos más populares en la India gracias a sus impresionantes estructuras históricas y a su cercanía a numerosos sitios de interés en el país.
Debido a su cercanía al Desierto de Thar, Jaipur presenta un clima seco y caluroso con tres estaciones distintas. El verano se extiende de marzo a junio, cuando las temperaturas diarias alcanzan hasta 45° C. Aunque el verano es seco, las temperaturas extremas hacen que no resulte muy placentero hacer turismo. Abril es todavía soportable, pero durante mayo y junio incluso la gente local prefiere permanecer bajo techo.
A esto le sigue el monzón anual. De julio hasta septiembre llueve con intensidad casi todos los días, lo que hace desaparecer al polvo de la larga temporada seca, pero también trae consigo caos cuando las inundaciones y las tormentas eléctricas severas interrumpen el sistema de transportes. A pesar de la lluvia, la temporada del monzón puede ser una buena época para visitar Jaipur, ya que el paisaje cobra un color verde considerando que la ciudad se encuentra en medio de un entorno desértico.
La temporada turística alta en Jaipur se extiende de septiembre a marzo, cuando las temperaturas son mucho más frescas y los días son soleados. Las noches durante el invierno pueden ser muy frías, con temperaturas que descienden hasta 5° C, así que traiga consigo ropa abrigadora para llevar durante la noche. Durante el invierno, una persistente neblina envuelve a Jaipur casi cada noche, lo que crea una atmósfera misteriosa en esta ciudad conocida como la Ciudad Rosa. Este destino es muy visitado durante el invierno, por lo que deberá asegurarse de realizar sus reservas de alojamiento con suficiente antelación.































