Hungría Visión general
Hungría se encuentra en el centro de Europa y está rodeada por Austria, Croacia, Rumania, Serbia, Eslovaquia, Eslovenia y Ucrania. El país es célebre por su rico legado histórico, por su larga lucha por su independencia, por su gente amigable y por su dedicación a las artes y a la música. El país, llamado Magyarország por sus ciudadanos, ofrece una agradable mezcla de la Europa moderna y la cultura tradicional húngara-magiar.

Budapest es la capital del país y es un ajetreado centro urbano que ofrece todas las conveniencias modernas del siglo XXI y suficientes aspectos tradicionales para recordar a sus visitantes que se encuentran en Europa del Este. La ciudad no es únicamente el centro político y de negocios de Hungría, sino también un centro para las artes en el que se encuentran algunos de los mejores espacios culturales en todo el continente. Budapest se encuentra en medio del país y es fácilmente accesible desde todas las principales ciudades de Hungría.

Debrecen, en la Gran Planicie del Norte, es la segunda ciudad más grande de Hungría, pero es superada en oferta de atracciones por otras ciudades como Szeged, al sureste; Pécs, al suroeste; Gyor, al noroeste; y Miskolc, al norte. Cada una de estas ciudades tiene su identidad propia, sus propias atracciones y ofrecen una atmósfera única.

Hungría es un importante centro de la música y tiene un gran renombre internacional en el campo de la música clásica. Compositores como Franz Liszt, Brahms, Strauss, Erkel, Bartok y Kodaly han dado gran fama a Hungría y continúan haciéndolo por medio de los festivales que se celebran a lo largo y ancho del país durante todo el año. Muchos de los más fascinantes festivales anuales de Hungría giran alrededor de la música y son la manera ideal de disfrutar algunas de las mejores composiciones.
El país es fácilmente accesible por tierra y aire. Muchos de los viajeros internacionales llegan por el Aeropuerto Ferihegy de Budapest. Una vez que esté en Hungría, tendrá a su disposición numerosos medios de transporte incluyendo trenes, autobuses y autos de alquiler. Aquí encontrará una buena selección de opciones de alojamiento, y en Budapest en particular existen sucursales de las cadenas hoteleras Novotel, Hilton, Holiday Inn, Marriott y Best Western.

Las tribus magiares de oriente, dirigidas por Árpád, establecieron los primeros asentamientos importantes en la actual Hungría, llegando a la cuenca cárpata en el 896 DC. De 997 a 1038 DC, Esteban, de la dinastía de los Árpád, fue rey del país y el responsable de establecer el Estado húngaro y de introducir el cristianismo, lo que sucedió en el año 1000 DC.
Entre 1241 y 1242, los húngaros se vieron obligados a luchar contra los invasores mongoles, pero la fuerza superior y cantidad de guerreros mongoles significó que solamente las ciudades más fortificadas del país escaparon a la destrucción y a las muertes masivas causadas por los mongoles.

Eventualmente, el país se recuperó completamente de las pérdidas y comenzó a disfrutar de un periodo de prosperidad incuestionable que se extendió de 1300 a 1500. Las fronteras húngaras se extendieron hasta alcanzar el Mar Negro, el Báltico y el Adriático en el siglo XIV. De 1458 a 1490, el Rey Matías Corvino celebró aspectos populares de la cultura renacentista en su corte, invitando a artistas e intelectuales a participar en demostraciones y debates. Se recuerda a este mismo personaje por sus exitosas reformas internas y por fundar el ejército conocido como “Ejército Negro”, el cual triunfó en una serie de conflictos militares, incluyendo el que precedió a la captura de Viena en 1485.
En 1526, el Ejército Negro sufrió una abrumadora derrota en la Batalla de Mohács por parte de los turcos. Como consecuencia, el país se dividió en tres regiones: los turcos controlaban la parte central, y los Habsburgo, el oriente y poniente, que más tarde se convertirían en el principado de Transilvania. Los turcos otomanos controlaron la mayor parte del país de 1541 a 1686, haciendo de Buda el puesto fronterizo occidental de su imperio. En 1686, Buda fue recapturada por las tropas húngaras bajo el mando del Príncipe Eugenio de Saboya.

Ferenc Rákóczi II, Príncipe de Transilvania, inició una guerra contra los Habsburgo en 1703 que terminó en 1711. Se registraron periodos de éxito durante el curso de la guerra y, con el ofrecimiento de ayuda francesa, la victoria parecía posible. Sin embargo, dicha ayuda nunca se materializó y finalmente los rebeldes fueron aplastados.
Tuvieron que pasar más de 100 años para que los húngaros pudieran sacudir el control de los Habsburgo en un grado considerable por medio de una revolución en Pest entre 1848 y 1849 que destronó al emperador. Eventualmente, los Habsburgo recuperaron el control con la ayuda del ejército ruso en el verano de 1849. Dieciocho años más tarde, los Habsburgo y los húngaros firmaron un compromiso que establecía monarquías duales con sedes en Viena y Budapest respectivamente.
Hungría decidió apoyar a Alemania en la Primera Guerra Mundial y como consecuencia sufrió por su derrota y la monarquía húngara se desintegró tras finalizar el conflicto. De 1919 a 1944, el país permaneció sin monarca y gobernado por la regencia de Miklós Horthy, un conservador de elite con un enfoque dictatorial. En 1944, durante la Segunda Guerra Mundial, los Nazi ocuparon Hungría y permanecieron hasta su derrota por los soviéticos, quienes posteriormente ocuparon el territorio.
En los años posteriores a la guerra, el país entró en un largo periodo comunista. Los intentos de rebelión contra el régimen comunista entre 1956 y 1957 fueron aplastados brutalmente y el control soviético rápidamente reestablecido. De 1957 a 1958, el país permaneció como un Estado comunista y de un partido unitario bajo el régimen Kádár.

Sin embargo, en 1990, se celebraron elecciones parlamentarias libres y se introdujo un sistema multipartidista. Al año siguiente, el Ejército Rojo se retiró del país y comenzó una nueva era libre de represión militar y comunista. El país ingresó a la Unión Europea el 1 de mayo de 2004, un evento que se convirtió en un hito en la historia moderna de Hungría.

El Clima de Hungría es de naturaleza más bien continental y experimenta cuatro estaciones distintas con frecuentes precipitaciones. Las precipitaciones anuales tienen un promedio de 600mm y son más frecuentes durante el verano y en noviembre. Sin considerar la lluvia, los meses estivales son muy agradables. Julio y agosto registran las temperaturas máximas con un promedio de 25° C. Junio y septiembre también pueden ser agradables, pero las temperaturas un poco más bajas, y junio es el mes más lluvioso del año, con precipitaciones de hasta 65mm.
El invierno trae consigo temperaturas heladas que en diciembre descienden hasta -2° C y en enero hasta -4° C. En una nota positiva, las precipitaciones de enero a marzo son las menores de todo el año. Las otras estaciones generalmente son transitorias y traen consigo temperaturas que van de suaves a cálidas durante el día y que pueden ser un poco frías en la noche y temprano en las mañanas. Desde la perspectiva de los turistas, julio y agosto son definitivamente los mejores meses para planear unas vacaciones en Hungría.
































