Praga no es únicamente la capital de la República Checa, también es la ciudad más grande del país. Tiene 1.000 años de historia y está considerada como una de las ciudades más bellas de Europa.
Es una de las capitales culturales de Europa y los amantes del arte y de la historia se sentirán en su salsa ya que en la ciudad se pueden encontrar fascinantes museos y galerías para explorar. También existen hermosos parques y bosques donde podrá relajarse. Las iglesias de la ciudad, que son una atracción a visitar ya que su arquitectura es única, se pueden encontrar en todos los barrios. Existen numerosas posibilidades para ir de compras y para comer, sirviéndose tanto gastronomía local como internacional en muchos de los restaurantes de lujo.