
En el corazón de la ciudad se encuentra el encantador Casco Antiguo, en donde los viajeros podrán encontrar la mejor atmósfera que Brno ofrece y la mayoría de sus atracciones. Solamente Praga tiene más museos y galerías de arte. Y si bien la mayoría de los viajeros que vienen a la República Checa visitan la capital, aquellos que no se aventuren a visitar Brno no quedarán completamente decepcionados.

Basílica de la Asunción de Nuestra Señora
Es considerada una de las auténticas joyas de la arquitectura Gótica de Moravia. La Reina Eliska Rejcka fue responsable de la construcción del convento cisterciense en 1323, que más tarde se convertiría en el complejo actual. Lo que hace de esta iglesia más famosa es el descubrimiento de la teoría de genética de Johann Gregor Mendel mientras vivía en este monasterio en 1868. El Papa Juan Pablo II ascendió la categoría de esta antigua iglesia al de basílica menor en 1987.

Museo de la Ciudad de Brno
Uno de los museos más interesantes de Brno es de hecho un complejo que comprende tres de los sitios más famosos de la ciudad, cada uno de los cuales tiene un museo en miniatura que se enfoca en temas relevantes. En primer lugar se encuentra el Castillo y Fortaleza Spilberk, enfocado en los baluartes, fortalezas y prisiones de la Moravia medieval. La Puerta Menin alberga exposiciones temporales rotatorias, mientras que la Villa Tugendhat se enfoca en el movimiento de la arquitectura moderna y fue registrada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001.

Museo Regional de Moravia
Una de las razones por las cuales visitar este museo es para apreciar el encantador Palacio Dietrichstein, el cual fue construido en 1620 y fue usado originalmente por los rusos mientras planeaban la Batalla de Austerlitz. En su interior, los visitantes podrán maravillarse ante una amplia selección de exhibiciones que muestran diferentes aspectos de la región de Moravia. Arte local, monedas y otras exhibiciones rotatorias complementan la enorme selección de animales y aves disecadas nativos de Moravia.

Casco Antiguo
El Caco Antiguo de Brno es, por mucho, la atracción principal de la ciudad. Se trata de un sobreviviente típico de la Europa Medieval, rico en historia y sitios de gran interés en cada vuelta. Dados los 900 años de existencia de la ciudad, su Casco Antiguo forma una interesante mezcla de arquitectura y tradición. Muy fácil de transitar a pie, el Casco Antiguo es donde la mayoría de los viajeros inician a explorar Brno. Mercados medievales, museos y monumentos salpican los espacios históricos, mientras que nuevos cafés urbanos, bares y tiendas le dan un toque de relajación y placer muy apreciado. Tómese su tiempo para caminar por las calles del centro antiguo de Brno, porque las verdaderas joyas de la ciudad se encuentran en callejones secundarios y alrededor de esquinas aparentemente ordinarias.

Ayuntamiento del Casco Antiguo
El edificio secular más antiguo de Brno data del siglo XIII y está situado justo en el corazón del distrito del Casco Antiguo. Aunque ya no desempeña un papel en la política de la ciudad, este raro edificio tiene algunas características interesantes que a las que vale la pena echar un vistazo. Aquí se encuentran dos de los íconos de Brno: la Rueda de Vagón y el Dragón de Brno. Como muchos de los detalles del Ayuntamiento, la Rueda de Vagón tiene una historia maravillosa que involucra a un carpintero local y un reto imposible. El Dragón de Brno que cuelga del techo es en realidad un caimán cedido a la ciudad por un príncipe vecino en 1608, pero ambos símbolos dan testimonio de la riqueza de las historias de la ciudad. Las reliquias del pasado de Brno son presentadas bellamente en la segunda planta, mientras que el edificio, que es por sí mismo una mezcla aparentemente aleatoria de estilos arquitectónicos del milenio pasado, es también una atracción por derecho propio. Suba a lo alto de la torre para apreciar una de las mejores vistas disponibles de la ciudad.

Iglesia de San Jaime
Esta iglesia clásica de estilo Gótico fue construida durante el siglo XV y es una excelente representación de los estilos de edificios religiosos que prevalecían en la Europa de los siglos XIV a XVI. Una de las características más bellas de su interior es la sección del coro, que tiene una bóveda de abanico de Parler en su techo. La torre, la cual fue completada en 1592, tiene buenas vistas de la ciudad.

La Puerta Menin
En un principio había cinco puertas que permitían la entrada a la ciudad medieval de Brno, la que en ese entonces estaba totalmente vallada por una muralla increíblemente fortificada. La reputación de la ciudad de ser impenetrable se debía principalmente a su muralla y la Puerta Menin es la única de las cinco puertas que todavía permanece erecta. Uno de sus papeles era almacenar el arsenal de la ciudad y ser hogar del verdugo de Brno, pero en la actualidad este sitio es usado para exhibiciones del Museo de la Ciudad de Brno.

Villa Tugendhat
Este sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es un testamento del movimiento arquitectónico modernista de la década de 1920 que se extendió por toda la región de Moravia. Originalmente diseñada y construida por el famoso arquitecto Mies van der Rohe, la Villa Tugendhat ha sido meticulosamente restaurada a su condición original por dentro y por fuera. Todo el mobiliario y detalles de su interior datan de ese periodo y pueden ser apreciados en el museo que alberga este edificio, el cual ofrece una perspectiva histórica del mismo. Si le interesa la arquitectura, quedará encantado con una visita a esta casa y museo.

Descubra el pasado de Brno en el Museo de Moravia. El museo más antiguo en la República Checa es el mejor lugar si desea adquirir una perspectiva más amplia de la historia y legado de Moravia. El segundo museo más grande del país alberga más de seis millones de objetos que abarcan todos los aspectos imaginables de la vida científica y cultural de la región. Entre sus componentes se encuentra el Palacio Dietrichstein, el cual muestra numerosos aspectos de la vida cotidiana de Moravia desde el pasado hasta hoy en día; el Patio del Obispo, con sus exhibiciones de dinero, medallas y fauna; el Pabellón de los Antropos, enfocado en el lado prehistórico de Moravia; y el Memorial Leos Janacek, que presenta el salón de trabajo completamente preservado del famoso compositor oriundo de la región.

Disfrute de un poco de cultura en el Teatro Nacional. El teatro más famoso de Brno es hogar de tres de los conjuntos más famosos de la ciudad: el Ballet de Brno, la Compañía Teatral de Drama Mahen y la Ópera Janacek. Aquí se encuentran tres espacios históricos en donde estos grupos se presentan durante el transcurso del año. Diversos conjuntos y compañías teatrales de fuera se presentan frecuentemente, y si usted es amante de las artes escénicas, éste es el mejor lugar para disfrutar de los mejor de Moravia.

Explore el Castillo Spilberk. Sin duda alguna, la mejor atracción de Brno, el antiguo Castillo Spilberk y Fortaleza, tiene su fama bien merecida por varias razones. Situado en lo alto de una colina con vistas a la ciudad, este pintoresco castillo es hogar de interesantes atracciones al nivel de la tierra y debajo. El castillo ha permanecido intacto desde el siglo XIII a pesar de haber sido capturado por varios grupos invasores con el paso de los siglos y explorarlo resulta muy agradable. Debajo de él se encuentra un lado más oscuro de la estructura. En el siglo XVIII, las catacumbas debajo del castillo se convirtieron en celdas de prisión para los revolucionarios franceses, prisioneros políticos checos y toda persona que representaba una amenaza para el gobierno. Los Nazi incluso las usaron como cámara de tortura durante la Segunda Guerra Mundial, ejecutando unas 80,000 personas en sus calabozos. En la actualidad, la prisión ha sido transformada en un fascinante museo que forma parte del complejo del Museo de la Ciudad de Brno. Las exhibiciones permanentes aportan mucha luz al oscuro tema de la tortura y el encarcelamiento.

Empápese de arte en la Galería de Moravia. Si desea apreciar las contribuciones particulares de Moravia al mundo del arte, visite la mejor galería de arte de la ciudad, la que también es la segunda más grande de su tipo en el país. Todas las facetas de las artes visuales se presentan aquí, con maravillosas exhibiciones de fotografía, pintura y escultura. En enfoque es en artistas de Moravia, aunque también se presentan exhibiciones de otros orígenes igual de interesantes, además de talleres y actuaciones.

Acérquese a la naturaleza en Denisovy sady. A pesar de todas las fábricas, chimeneas y edificios dilapidados que forman gran parte del paisaje urbano de Brno, la ciudad ha logrado conservar exuberantes áreas verdes para el bienestar de sus residentes. Este parque de ubicación central, situado justo detrás de la Catedral de San Pedro y San Pablo, es uno de los más bellos de Brno. No existen numerosas opciones recreativas en la ciudad además de relajarse en el ambiente natural y dar un paseo. Si lo que necesita es un poco de ejercicio aeróbico, el ascenso desde el parque hasta el Castillo Spilberk es el mejor en la ciudad.

Haga como los vecinos en Zelny trh (Mercado del Repollo). Este mercado de productos frescos ha estado en existencia desde el siglo XIII y sigue siendo usado por los ciudadanos para la venta de vegetales. Situado justo al sur del Ayuntamiento del Casco Antiguo, los productos a la venta en el mercado son más que simplemente repollos (aunque ese era su propósito original). Los vendedores se instalan todos los días en esta pequeña plaza alrededor de la antigua Fuente Parnas. El espectáculo es un gran recordatorio de cómo fue el inicio de Brno hace más de 700 años. Incluso si no compra nada, ver gente y la oportunidad de hacer fotografías es excelente.

Vea las momias del Monasterio de los Capuchinos. Esta es una de las atracciones más populares de Brno, así como una de las más horripilantes. El Monasterio de los Capuchinos ha permanecido en existencia durante siglos, pero lo que hace muy peculiar y misterioso son las catacumbas que se encuentran en el subsuelo. Algunos de los ciudadanos más célebres de la ciudad han sido enterrados en sus criptas, sus cuerpos protegidos por un sistema de ventilación que conserva sus restos de manera sorprendente. Además de poco más de un centenar de monjes del monasterio, los cuerpos están exhibidos en ataúdes abiertos en diferentes grados de descomposición. Su ropa, piel y pelo permanece casi intacto, por lo que una visita a las catacumbas ofrece una experiencia fascinante, aunque un poco morbosa, difícil de presenciar en otros lugares.































