
Anteriormente parte de la República Yugoslava, Croacia es un país y un estado independiente situado al Sur de Europa. Limita con el Mar Adriático al suroeste, al norte con Hungría, Eslovenia al noroeste, con Serbia y Montenegro al este y Bosnia y Herzegovina al sureste.
Con largas luchas por su independencia y no pocos conflictos militares, Croacia ha tenido un arduo trabajo para llegar a convencer al mundo que es un destino ideal para turistas. Durante la última década ha llevado a cabo una tárea extraordinaria,lo que sin duda, ha incidido en el hecho de que tenga un número de visitantes suficientes para situarlo entre las posiciones más altas como destino de vacaciones en esta parte del continente.

El atractivo del país no es difícil de adivinar; la combinación de complejos turísticos en playas muy limpias y enclaves históricos de interés cultural es un binomio ganador. Las familias en sus vacaciones, los jóvenes más independientes en sus viajes, y las parejas que buscan intimidad, todos encuentran diferentes tipos de actividades y atracciones.

Zagreb es la capital de Croacia y es una ciudad llena de belleza visual pasando por sus calles medievales adoquinadas hasta las magníficas viejas iglesias y otros edificios históricos. Los museos son un rasgo dominante que satisface a aficionados y buscadores de cultura y a los que tienen interés en el fascinante patrimonio del país. Los festivales internacionales y la animada vida social lo hacen un destino muy adecuado para los que disfrutan de las fiestas.

La historia romana es una parte muy significativa del pasado del país y hay algunos vestigios romanos extraordinarios para visitar en las ciudades de Pula, Split y Salona. Si esas viejas piedras no contienen ningún interés para usted, entonces se puede relajar en las playas de Copacabana, Lapad, Jelsa, Zaton y otras que encontrará más interesantes a lo mejor.
Croacia tiene fácil acceso gracias a su aeropuerto internacional en la capital y otros situados en Split, Pula y Dubrovnik. Una vez en el país, hay múltiples opciones para desplazarse con una amplia red de autobuses y trenes por dar dos de las más utilizadas. Los vuelos nacionales también son posibles, así como los trayectos desde tierra hasta las islas del país que se hacen por medio de los servicios de ferry.

El país está bien orientado hacia el turismo, con una sólida infraestructura que incluye no pocas alternativas de alojamientos. Zagreb es escenario de nombres de hoteles como el Regent Esplande Hotel, Westin Hotel, y el Sheraton Zagreb, a la vez que Dubrovnik tiene el Hilton Imperial Hotel y múltiples establecimientos independientes de gran reputación.
Los pobladores primitivos que habitaban la región de Croacia se remontan a la Edad de Piedra; sin embargo, los Illyarians fue la primera raza que se asentó allí, tras ellos siguieron los Celtas y los Griegos en el siglo IV. Los Croatas llegaron en el siglo VII, consiguiendo una fuerte presencia con la creación al norte del ducado de Pannonian Croacia y al sur el Ducado de Croacia Litoral. El cristianismo fue más tarde introducido viviendo su periodo más importante alrededor del siglo IX.

Tomislav, de la la dinastía de los Trpmirovic, fue el primer rey del país, subiendo al trono en el 925 y unificando los dos ducados para crear un solo estado con un gobierno central. Durante los dos siglos siguientes permaneció así hasta que la dinastía de los Trpmirivic desapareció y el país fue obligado a aceptar a Coloman de Hungría como su rey.

El feudalismo llegó posteriormente a Croacia y las familias como los Šubics y los Frankopans comenzaron a marcar muchas áreas del país. Los príncipes Šubic tomaron el control de muchas regiones dentro de Dalmatia, Eslovenia y Bosnia. La llegada de los turcos, por otro lado, volvió a estructurar de nuevo muchas cosas de manera considerable y a pesar de que se defendió firmemente contra la invasión turca, fue lentamente obligada a la rendición y forzada a aceptar el control de los Ottomanos. A medio camino de la segunda década del siglo XVI el poder Ottomano se había dispersado por la mayor parte de las regiones de Eslovenia, oeste de Bosnia y Lika.
Mas adelante en el mismo siglo, los Austriacos empezaron a establecerse en las áreas limítrofes controladas por los Ottomanos. La superioridad de los Austriacos desplazó a los Ottomanos fuera de Croacia y ellos en adelante se hicieron con el control.

Francia retó a Austria para hacerse con el control de la región pero los austriacos resultaron victoriosos al final, anexionando Dalmatia e Istria al imperio de la dinastía de los Habsburgo en 1815. Las Revoluciones de 1848 dieron lugar al reino Austro-Húngaro lo que hizo que Croacia perdiera al final su autonomía. Los Húngaros-Croatas en 1848, sin embargo, tuvieron mucho éxito al restaurar el control interno.

En 1918 al finalizar la Segunda Guerra Mundial, los Aliados expulsaron satisfactoriamente a los Habsburgo y el parlamento Croata quedó libre del poder del reino Austro-Húngaro. El reino de los Servios, Croatas y Eslovenos (más tarde conocido como Yugoslavia) fue creado posteriormente. La introducción de una nueva constitución en 1921 dio lugar a un cambio de las fronteras interiores que era beneficioso para Serbia pero no así para Croacia. El Partido Laboral de Stjepan Radic asumió la responsabilidad de dar a conocer la postura de Croacia en referencia a los conflictos con Serbia lo que le llevo a la muerte en 1928. Un año después el rey Aleksandar abolió la constitución, e introdujo la dictadura, y además cambió el nombre del país pasando a ser Reino de Yugoslavia
Aleksandar fue asesinado en 1934, lo que simultáneamente lleva al país en los siguientes cinco años a retomar cierto grado de autonomía. Esto duró brevemente, sin embargo, la desintegración del régimen militar en Belgrado en el año 1941, lleva al gobierno a un Serbo-Croata Cvetković-Maček.
Después de que los alemanes fueran derrotados en la Segunda Guerra Mundial, Yugoslavia se reorganiza para incluir Croacia y durante las siguientes décadas hubo relativa estabilidad en el reino. En los años 1970, la descentralización condujo a Croacia a una mayor autonomía, tendencia que siguió a lo largo de los años 80, llevando al país a la reclamación de su independencia en 1991. La petición se encontró con la objeción militar de Serbia y los conflictos se sucedieron entre ambas partes. Se estableció un alto el fuego mediado por la ONU al siguiente año pero en ese momento Serbia había ya tomado el control de partes importantes de Croacia y en consecuencia un año más tarde el cese el fuego fue interrumpido cuando Croacia reclama sus territorios legítimos.
Los conflictos salpicaron a la vecina Bosnia que se vio involucrada en la guerra durante 3 años con las consiguientes perdidas de vidas humanas por todas las partes involucradas. Un tratado de paz se firmó en 1995, lo que dio fin eventualmente a la guerra en la región aunque el resto de la década la estabilidad de Croacia fue extremadamente débil.

En el nuevo milenio el país se recupera de manera sorprendente, tanto que en el 2003 solicita ingresar en la Unión Europea (su petición aun está en curso).Croacia se ha reinventado a si misma como un destino turístico muy atractivo, teniendo a su favor sus bellos entornos costeros para atraer gran número de turismo de playa.

El clima de Croacia cambia dependiendo de la zona que se trate distinguiendo la región norte y la región costera. La primera es caracterizada por un clima continental, con veranos cálidos y suaves inviernos, mientras que la segunda es un clima mediterráneo

Los destinos en la costa adriática disfrutan de veranos suaves, con temperaturas en Julio y Agosto de 20ºC y una media de temperaturas alrededor de 26ºC. Al llegar el invierno, las temperaturas no caen por debajo de los 4ºC y durante el día las altas son alrededor de 8 ó 9ºC. El volumen de lluvias más alto es de Noviembre a Enero y el más bajo de Junio a Agosto.
El tiempo de verano, definitivamente es el mejor para hacer un viaje a Croacia si es que lo tiene en mente tanto por la playa como por el interior, aunque, también es el periodo más activo del año y los precios son más caros. Al final de la primavera y comienzos dell otoño se disfruta de un agradable tiempo, con bastante menos turistas y precios más bajos, por lo que puede ser el mejor momento para ir si su agenda se lo permite.































