
Xiamen, una de las ciudades que allanaron el camino para la concepción de las zonas económicas especiales en China, comprende la Isla de Xiamen, la zona norte de la orilla del Río Jiulong, el condado de Tong’an y la Isla de Gulangyu. La localidad está enlazada con el resto del país por medio del Puente de Xiamen y el dique de mar Gaoji. Xiamen es también conocida como la Isla de las Garzas debido a los cientos de miles de éstas aves que hacen de la isla su hogar.

La ciudad se beneficia de un clima templado durante el transcurso del año, excepto durante la temporada de tifones, cuando las lluvias pueden ser muy intensas. Las atracciones de interés para los turistas en este destino incluyen numerosas islas, montañas, parques y templos. La Isla de Gulangyu es el sitio más popular, mientras que el Templo Nanputuo también atrae a una gran cantidad de visitantes, así como lo hacen Jimei y Wanshiyan. Hay disponibles excursiones en lancha que le llevarán a descubrir el maravilloso paisaje formado por la infinidad de pequeñas islas en el área.
Xiamen es fácilmente accesible por vía aérea, tren, autobús y barco, además, las opciones de transporte público en la ciudad son muy buenas. Las opciones de alojamiento varían de hoteles familiares a resorts con facilidades de cuatro y cinco estrellas. Esta región es rica en productos alimenticios y del mar, muchos de los cuales hacen acto de presencia en los menús de los restaurantes en la ciudad. Té, caña de azúcar, fruto de longan, aceitunas, abulones, cangrejos, gambas y pescado son sólo algunos de los muchos ingredientes usados en la gastronomía local.
La ciudad es el lugar de origen de muchos chinos que han emigrado al extranjero, pero aun conservan sus lazos con Xiamen. Numerosas personas han contribuido al desarrollo de la economía local, así como a la conservación de sus importantes tesoros culturales e históricos también. Xiamen, con su incomparable cultura asiática y su colorida historia colonial, es un destino turístico popular entre los turistas chinos y viajeros de todos los rincones del mundo.
Comparada con la historia de China, Xiamen es relativamente joven. Su historia se remonta a la dinastía Song (de 960 a 1279). Durante esta dinastía, la población de la comunidad era de aproximadamente 4,000 habitantes, todos los cuales se dedicaban a la agricultura para subsistir.
No fue sino hasta finales del siglo XIV que los gobernantes de la dinastía Ming se percataron de su situación estratégica en la costa y de su puerto de aguas profundas. Esto dio paso al crecimiento de la importancia de la ciudad en la línea de frente en la defensa contra piratas y las ambiciones expansionistas de Japón.

A principios del siglo XVII, Xiamen desarrolló relaciones comerciales con Portugal y más tarde con España y los Países Bajos. Los holandeses en particular se dieron cuenta del potencial de la región e intentaron colonizarla. Alrededor de esta época, un poeta y guerrero local llamado Zheng Chenggong, mejor conocido como Koxinga, comenzó a lograr mayor prominencia. Este personaje colaboró con la dinastía Ming impidiendo que los Qings (o Manchus) tomaran el control del país. Más tarde, concentró sus esfuerzos en los holandeses en Xiamen.
En 1661, Koxinga reunió a una flota formada por 7,000 juncos y cerca de 300,000 hombres, incluyendo fuerzas de elite y piratas. Koxinga logró echar a los holandeses en una campaña que, se dice, fue orquestada desde la Roca del Sol en la Isla de Gulangyu, donde hoy en día se encuentra una enorme estatua en su honor.

Desafortunadamente, el éxito de Koxinga llevó a su eventual ruina. En un intento por hacer crecer su poderío, lanzó un ataque a las Filipinas. Tanto él como su ejército comenzaron a sufrir derrotas, algo de lo que culpó a su primo y tío, a quienes mandó a ejecutar. Sus derrotas le llevaron a que se suicidase en 1662 en Taiwán.
A esto siguió un periodo de restauración de la paz y nuevamente se reanudó el comercio con Europa. Esta relación permaneció cordial hasta el inicio de las Guerras del Opio con Gran Bretaña (de 1839 a 1842), en las que China resultaría perdedora. El Tratado de Nanjing dio a Gran Bretaña el derecho de residencia en Xiamen, que era uno de los “Cinco Puertos del Tratado” que se mencionaban en el documento. No pasó mucho tiempo para que Francia, Alemania y Estados Unidos lograran acuerdos similares, lo que actualmente se refleja en la arquitectura de estilo colonial en la Isla de Gulangyu.

Los británicos mantuvieron su presencia en Xiamen hasta la invasión japonesa en 1939. Los japoneses fueron expulsados tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, pero la región no se mantuvo en paz por mucho tiempo. En 1949 se estableció la República Popular China y, debido a la cercanía de Xiamen a la Isla de Jinmen, controlada por Taiwán, la trajo al frente del conflicto entre China y Taiwán. Las islas han permanecido en conflicto entre ellas con el paso de los años.

A mediados de la década de 1950, se construyó una carretera elevada para enlazar a Xiamen con tierra firme, aunque una gran parte del resto de la región alrededor de Xiamen fue descuidada durante el régimen de Mao Zedong. Fujian se convirtió en una de las provincias más pobres en el país. Sin embargo, el destino de Xiamen cambió dramáticamente en 1980, cuando fue seleccionada una de las primeras Zonas Económicas Especiales. Esto abrió sus puertas a las inversiones extranjeras y, en sólo una década, Xiamen se ha convertido en un motor económico abastecido por la industria electrónica, farmacéutica y de textiles.

La ciudad también comenzó a reconocer la posible importancia económica del turismo. Durante la década de 1990, el alcalde de la ciudad se enfocó en limpiar la ciudad, el Lago Yundang y las playas. Se prohibió el tráfico vehicular en la Isla de Gulangyu, haciendo de ésta un área mucho más atractiva para los viajeros. Xiamen no es únicamente la ciudad más limpia en China, sino también una de las más populares entre los turistas.

Al estar situada en una zona marítima subtropical, Xiamen disfruta de un agradable clima primaveral durante la mayor parte del año. La temperatura promedio anual es de 21° C, sin extremos de calor durante los meses de verano ni de frío durante los de invierno. Las precipitaciones anuales en la ciudad son de aproximadamente 1,200 mm., que tienen lugar principalmente de mayo a agosto.

Las corrientes de aire generan condiciones de tifón en esta parte de China de tres a cuatro veces por año debido a las variaciones de temperatura en el Océano Pacífico. La temporada de tifones se presenta de julio a septiembre. El exuberante follaje de Xiamen, flores coloridas, suaves brisas y mucha luz solar se pueden disfrutar durante todo el año. La combinación de un entorno limpio, paisajes pintorescos y condiciones climáticas casi ideales hacen de Xiamen una de las 10 mejores ciudades para vivir en China.































