
Entre las atracciones más populares en este destino destacan el parque China Espléndida y la Villa Cultural y del Folklore de China, en donde se documenta la larga historia del país y su gran variedad de culturas. Por otra parte, la Ventana al Mundo permite a los visitantes explorar atracciones en miniatura de todas partes del mundo. Si viaja con niños, quedarán encantados con el parque temático Valle Feliz. Si lo que busca es un poco de tranquilidad y paz, los jardines botánicos y la infinidad de parques ofrecen un escape del frenesí de la ciudad.

Shenzhen se ha convertido en hogar de una enorme cantidad de inmigrantes en búsqueda de trabajo, lo que ha dado como resultado que ésta se convierta en cada vez más en una ciudad atestada de gente. Se han realizado esfuerzos por aliviar esta situación, por lo que los límites de la ciudad han crecido de manera impresionante. El incremento poblacional en Shenzhen también se traduce en una mayor diversidad étnica, algo de lo que la ciudad se enorgullece.
Gracias al grado de desarrollo de la economía, su infraestructura de transportes nacionales e internacionales es excelente, lo que permite llegar y salir de la ciudad con comodidad. También se debe a su economía la existencia de una amplia variedad de excelentes hoteles. Hay disponibles numerosos hoteles concebidos para los viajeros de negocios, familias, parejas y para aquellos que buscan sofisticación y lujo. Si planea visitar la ciudad durante alguno de los festivales más importantes, deberá considerar hacer sus reservas de alojamiento con antelación.

Los orígenes de Shenzhen se remontan a hace 6,000 años. Los arqueólogos han descubierto recientemente objetos de cerámica en Da Huang Sha y en Da Mei Sha Dene que indican la existencia de asentamientos humanos en este sitio en épocas tan remotas como el Neolítico. Según los expertos, la historia de Shenzhen está formada por cuatro grandes periodos.
El primero fue el Periodo de Acoplamiento, que llegó a su fin en 1573 a.C. Durante esta época, Shenzhen servía como cuartel a las antiguas tribus de marineros Biayue, que en realidad eran pequeñas comunidades de pescadores con pocos cultivos. En 1573 a.C. se estableció un nuevo condado llamado Xin’an en el sitio que hoy ocupan Shenzhen y Hong Kong. La sal, el té, las especias y el arroz eran los principales motores de la economía de este nuevo condado.
En 1842 se firmó el Tratado de Nanjing y la Isla de Hong Kong fue ocupada por los británicos. La isla se separó del condado de Xin’an y Xin’an pasó a ser conocida como Ban’an.

El estatus de la antigua colonia de pescadores fue elevado al de prefectura y sus puertas fueron abiertas por el líder chino Deng Xiaoping. En 1979, Shenzhen se convirtió en la primera Zona Económica Especial (ZEE) en toda China. La ciudad prosperó debido a su cercanía a Hong Kong, y a pesar de haber sido creada para experimentar con el concepto de “socialismo con características chinas”, Shenzhen se convirtió rápidamente en una ciudad con prestigio propio.
Shenzhen atrajo inversiones industriales de Hong Kong principalmente por el lenguaje común, dialecto y cultura que les une, y la relación entre ambas ciudades resultó ser enormemente beneficial para las dos. No pasó mucho tiempo para que Shenzhen se convirtiese en una de las ciudades mayores en la región del Delta del Río Perla, que se ha convertido en una de las potencias económicas de China y en uno de los centros de manufactura más grandes en el mundo.

Shenzhen experimenta un clima subtropical del monzón, con temperaturas cálidas durante todo el año. Los meses de julio y agosto son los más calurosos y suelen registrar temperaturas sofocantes de 33º C y mayores. Todos los meses estivales son también calurosos, pero en junio y septiembre hay una brisa refrescante que ayuda a disminuir el calor. Las precipitaciones durante el verano pueden ser fuertes. Mayo marca el inicio de la temporada de lluvias y, junto con marzo, registra las mayores precipitaciones.
Tras un verano frecuentemente abrasador, noviembre es el primer mes del invierno. Las temperaturas descienden considerablemente y rara vez superan los 25° C. Noviembre es posiblemente uno de los mejores meses para visitar la ciudad, ya que el clima es templado, las lluvias poco frecuentes y los niveles de humedad bajos.
Diciembre, enero y febrero registran temperaturas aun más bajas, las cuales comienzan a aumentar en abril, que es también el mes en que se registran las primeras lluvias importantes.































