
Nanjing se encuentra en la provincia sur occidental de Jiangsu, al sur del río Yangtsé. Su nombre significa “capital del sur” e históricamente ha sido una de las ciudades capitales más importantes de China. Se trata de un centro de las comunicaciones y de la cultura que atrae a millones de visitantes anualmente, quienes vienen a apreciar en vivo sus monumentos históricos y su belleza natural.
Con el paso del tiempo, la ciudad ha sido siempre considerada de importancia estratégica por los líderes del país debido a su ubicación, ya que el terreno a su alrededor hacía que fuera difícil de invadir por los enemigos. Durante siglos, Nanjing fue capital de por lo menos diez dinastías.

La ciudad está protegida por montañas en tres direcciones y el Río Yangtsé forma un “foso” protector al norte de ésta. La Montaña de Piedra, al occidente de Nanjing, asemeja a un dragón en espiral, mientras que la Montaña Zhong, al oriente, ha sido comparada a un tigre a punto de saltar sobre su presa. La ciudad es célebre por sus recursos minerales y por sus productos tradicionales como yuhua (“flor de lluvia”), grabados en piedra y madera, brocado con patrón de nube y terciopelo tradicional de satín.

Numerosos sitios y monumentos históricos forman parte de las principales atracciones turísticas, entre las que se encuentran el Templo de Confucio, el Mausoleo del Dr. Sun-Yat-Sen, el Mausoleo Mingxiaoling, el Memorial de las Víctimas de la Masacre de Nanjing, el Templo Linggu, el Lago Mochou y el Monte Qixia. Las opciones de alojamiento en la ciudad son muy amplias y abarcan de hoteles turísticos familiares a hoteles y resorts de lujo de categoría cinco estrellas.
El asentamiento más antiguo en la actual Nanjing del que se tienen registros era conocido como Yuecheng, un puesto de defensa militar construido en el año 472 A.C. Ya en el año 229 A.C., un héroe del Periodo de los Tres Reinos trasladó la capital de su reino a este lugar y lo llamó Jianye. Desde ese momento, la ciudad ha funcionado como capital de diversas dinastías chinas.

En 1356, los campesinos conquistaron la ciudad, y más tarde, su líder se convirtió en el Emperador Taizu de la Dinastía Ming. En 1368, la ciudad fue rebautizada con el nombre de Nanjing. Una década después, el Emperador Zhu cambió la capital de toda China a Nanjing. El Mausoleo del Emperador Zhu Yuanzhang está situado en el sector noreste de la ciudad, al sur del Monte Zijinshan.

Fue también durante el siglo XIV que el emperador ordenó la construcción de las murallas de la ciudad. Las murallas que pueden ser vistas hoy en día son las más antiguas que se mantienen de pie en todo el mundo y su origen se remonta a esa época. La Puerta Zhonghua, o “Puerta de China” en español, es una de las atracciones principales del centro de la ciudad.
En 1839, un oficial del gobierno ordenó la quema de 20,000 cajas de opio en el puerto de Humen, al sur. Esta acción provocó que los británicos obligasen al corrupto gobierno Qing a firmar el Tratado de Nanjing, el cual cedía el territorio de Hong Kong al mandato británico. Como resultado de este tratado se dieron más invasiones, surgió un periodo de mandato colonial occidental y nuevas dificultades económicas para China.

El Reino Celestial de Taiping fue establecido por campesinos tras un levantamiento en Jinling en 1853, que es como se conocía a Nanjing en aquellas épocas. Aunque formaron un ejército para defender su nuevo reino, las tropas del gobierno Qing reclamaron la soberanía de la ciudad una década más tarde. Hoy en día los viajeros pueden ver partes del palacio de aquel nuevo reino en el Jardín Xuyuan.

La Dinastia Qing fue derrocada por la Revolución de 1911 dirigida por el Dr. Sun Yat-Sen. El establecimiento de la nueva República de China fue celebrado el primero de enero de 1912, cuando el Dr. Sun Yet-Sen dio su discurso inaugural. En la actualidad, su mausoleo es una atracción turística muy popular.

La ciudad sufrió serios problemas durante el siglo XX. En abril de 1927, el líder contrarrevolucionario Chiang Kai Shek orquestó un golpe de Estado exitoso e hizo de Nanjing la sede de su poder. Tiempo después, en 1937, los ciudadanos de Nanjing estuvieron sujetos a la tortura de los invasores japoneses. Durante la Masacre de Nanjing, más de 300,000 chinos fueron asesinados en un periodo de seis semanas.
Los ciudadanos locales se resistieron a la ocupación japonesa durante ocho años, y finalmente en 1945, pudieron expulsarlos del país. El Memorial de las Víctimas de la Masacre de Nanjing es sede de lúgubres exhibiciones de los eventos que ocurrieron en ese periodo, y los visitantes podrán ver la colección de fotografías de dichas atrocidades. Más adelante, en abril de 1949, el Ejército Popular de Liberación expulsó al Kuomintang fuera de Nanjing, liberando a los ciudadanos locales de su mandato.

El carácter industrial de la ciudad de la actualidad adquirió su fortaleza en la década de 1960, cuando se comenzaron a producir automóviles, electrónicos, petroquímicos y acero. El gobierno local mantiene los esfuerzos de hacer de la ciudad un lugar atractivo para los inversores y ha construido parques industriales de gran escala como incentivo. En 2007, el PIB de Nanjing ocupaba el puesto número 15 del país y su nivel de competencia general el número 9.
El clima de Nanjing puede ser descrito como templado y afectado por los monzones, aunque la ciudad registra cambios de estaciones distintos. Los veranos suelen ser calurosos, y las precipitaciones se hacen presentes durante el transcurso del año. Nanjing es una de las tres ciudades situadas al lado del Río Yangtsé conocidas como “semejantes a un horno” durante el verano.

Las temperaturas promedio anuales se sitúan por debajo de los 16° C, aunque la temperatura más alta registrada fue de 43° C en 1934. En promedio llueve 117 días al año, con un registro de precipitaciones anuales de 1,106 mm. El periodo de mediados de junio a finales de julio es considerado como la estación de lluvias, cuando las condiciones climatológicas permanecen muy húmedas y casi todos los días se registran lluvias moderadas.

Los inviernos suelen ser fríos, pero cortos. Las temperaturas pueden descender hasta por debajo de menos cero, y puede llover tanto como durante el verano. Sin embargo, como en muchas otras partes del oriente de China, la primavera y el verano son las mejores temporadas para visitar Nanjing, pues es cuando el clima es más placentero. Los jardines florecen, las temperaturas son ideales para hacer turismo y participar en actividades al aire libre y no está tan atiborrada como durante las vacaciones de verano. De acuerdo con la página de Internet de turismo del gobierno, la mejor temporada para visitar Nanjing es de septiembre a diciembre.































