


Su capital, Sarajevo, se encuentra en una de las regiones más montañosas del país y es sede de numerosos festivales, además de ofrecer la oportunidad de practicar esquí olímpico en las montañas Bjelasnica y Jahorina.








En 1993, Lord Owen propuso un acuerdo de paz que dividía a Bosnia-Herzegovina en tres partes étnicas, lo que únicamente generó mayores conflictos territoriales entre los bosnios y croatas. En marzo de 1994 las facciones combatientes firmaron un acuerdo que reducía el número de partes de dos a tres las facciones beligerantes. El derramamiento de sangre finalmente terminó en 1995 con el Acuerdo Dayton, el cual fue firmado por los presidentes de Bosnia-Herzegovina, Croacia y Serbia y trajo paz a la región. Este acuerdo también sancionó la división entre los grupos musulmanes y croatas del país.































