
Bélgica es una tierra con una impresionante arquitectura, vida nocturna, deliciosa gastronomía, castillos y catedrales. Algunas veces conocida como ‘el país más excéntrico de Europa’, Bélgica es un lugar único y a la vez extraño. Si está buscando algo diferente e inusual, lo encontrará aquí, aún sea en medio festivales excéntricos o simplemente el placer de la vida diaria.

Des de una cena fina y su amable gastronomía hasta la decadencia de los chocolates y las deliciosas cervezas, los Belgas albergan un profundo sentimiento por las cosas buenas de la vida. El país también contiene un extenso rango de alojamientos, des de lujosos hoteles de 5 estrellas hasta los pequeños hostales familiares. El transporte público es barato y eficiente.

Bélgica posee una de las más ricas historias en arte de toda Europa, habiendo sido gobernada durante siglos por múltiples potencias europeas. Des de las primitivas pinceladas de surrealismo flamenco a piezas maestras góticas y joyas de arte moderno, todas ellas magníficamente presentadas.

Bruselas, la capital de Bélgica y de la Unión Europea, es una ciudad llena de contrastes. Locales de tipo Laissez-fair dan un aire casual, mientras que los burócratas nos recuerdan la gran importancia que tiene la ciudad dentro de la Unión Europea. Dese tiempo para explorar su arquitectura monumental, tiendas interesantes, la cultura del café, restaurantes exquisitos y fabulosos museos. La ciudad de Antwerp tiene carácter, atrayendo amantes de la moda y reyes y reinas de la fiesta. La bella ciudad de Brujas, el principal destino turístico de Bélgica, evoca un encanto medieval. La selvática Ardenas es donde se encuentran aldeas de piedra rodeadas de ríos y valles bucólicos.

Las zonas rurales son rica en ciudades históricas, castillos y iglesias. Haciendo frontera con Francia, Alemania, Luxemburgo y Holanda, Bélgica presenta sus características en el gran bosque de Ardenas y las amplias y arenadas playas en la costa del norte, las cuales ocupan un total de 60km. El paisaje varia des de numerosos ríos y desfiladeros en Ardenas hasta las enroscadas llanuras en la zona rural.

Bélgica es una de los países de creación más reciente en la Europa del Oeste, habiendo conseguido su independencia hace menos de 200 años. En el pasado, hace ya más de 2000 años, lo que hoy se conoce como Bélgica había sido lugar de recreo y también campo de batalla para las grandes potencias Europeas y virtualmente cada una de ellas la llegó a ocupar en algún momento dado.

Cuando Julio Cesar conquistó la Galia, la gente que encontró viviendo en aquellos tiempos eran conocidos como los Belgae, una de las diferentes tribus celtas de la primitiva Galia. Los Romanos llamaron a su nueva provincia Galia Bélgica. En el siglo quinto, cuando el Imperio Romano empezaba a desaparecer, la tribu Germana de los Franks consiguió expulsar a los romanos de la Galia. Varios siglos después, Carlomagno reunificó la Galia y añadió la mayor parte de Europa del Oeste a su imperio. A parte de las guerras en las que participó para expandir su imperio, su reinado era notable por su interés por fomentar el comercio, el arte y el estudio de lo clásico. No obstante, sus sucesores no fueron capaces de mantener el imperio unido y gradualmente Bélgica fue siendo dividida: Flandes, la parte noroeste, calló en manos de Francia y la parte sudeste fue a parar a Alemania.

Esta división fue la precursora del inicio del poder de los Condes de Flandes. Ciudades en importantes rutas comerciales como Brujas, Gante y Ypres fueron muy prósperas; con el resultante de que Bélgica estuviera formada por ciudades en Flandes fuertemente fortificadas y virtualmente autónomas, y de ciudades menos unificadas en el sur. Para Flandes empezó la edad de oro: Lana de Inglaterra era importada y transformada en tela fina y posteriormente vendida a lo largo del continente Europeo.
Francia quiso extender su control hacia el norte de Bélgica para poder adquirir las riquezas de Flandes. Esto enfureció a Inglaterra, lo que conllevó a la Guerra de los 100 Años. La guerra acabó en 1384 con Burgundy, un aliado de Inglaterra, convirtiéndose en el gobernante de Flandes.
A mediados del siglo 16 empezó un largo período de inestabilidad. En 1684 se signó el Tratado de Munster que, a parte de dar la independencia a Holanda, cerraba el paso para navegar del río Scheldt, lo que perjudicó gravemente a Antwerp, ya que gradualmente con el paso del tiempo Antwerp fue perdiendo su estatus comercial.
Unos cien años más tarde, con el inicio del reinado de Luís XIV, Francia hizo varios intentos para extender su control sobre Bélgica. Como que ninguna de las otras potencias Europeas quería que esto ocurriera, se sucedieron un sinfín de batallas en territorio belga.
Finalmente, en 1713 se firmó el Tratado de Utrecht donde Francia accedía a ceder el control de Bélgica a los Habsburg de Austria. Para Bélgica esto significó una independencia virtual, pero no por mucho tiempo ya que luchas internas entre belgas y el ascenso de Napoleón al poder acabó sometiendo Bélgica al control de Francia otra vez.
Después de la derrota de Napoleón en Waterloo, las potencias Europeas decidieron juntar Bélgica con Holanda. No obstante, poco después empezó una revolución y el 20 de Enero de 1831 Bélgica consiguió la independencia que mantiene aún hoy en día.

Los Belgas escogieron a Leopoldo Saxe-Coburg como su primer rey. Durante su reinado, Bélgica empezó a florecer económica y culturalmente. Su hijo, Leopoldo II, contrató a Stanley para explorar y colonizar el Congo en África, que se mantuvo como colonia Belga hasta 1960.
Los siguientes 2 reyes, Alberto I y Leopoldo III, cada uno de ellos tuvo que enfrentarse a una Guerra Mundial. Particularmente, la Primera Guerra Mundial fue devastadora para Bélgica, ya que se libró principalmente en territorio Belga. Después del final de la Segunda Guerra Mundial, el rey Leopoldo III, que prefirió rendirse a las fuerzas Alemanas antes que huir a Londres con su gobierno, encontró una gran oposición ante su vuelta de Alemania y acabó abdicando a favor de su hijo Beduino. En 1993, ante la muerte de Beduino, su hermano Alberto II se coronó como Rey.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Bruselas tomó un papel principal como cofundador de la Comunidad Europea, y se convirtió en la capital de lo que hoy se conoce como la Unión Europea (UE). También es la sede principal de la OTAN. En 1957, Bélgica, Holanda y Luxemburgo fundaron la Unión Benelux.

Bélgica tiene 4 estaciones parecidas a las de sus vecinos colindantes. El clima caluroso dura des de mayo hasta septiembre (de 15 a 23ºC), mientras que se puede encontrar nieve durante los meses de diciembre hasta febrero (de +3ºC a -2ºC). Aunque la temporada de lluvias suele ser en julio, durante el resto del año también se suceden esporádicas lluvias por lo que es recomendable traerse algo ligero para la lluvia independientemente de cuando se realice la visita.
































