
Es la capital del estado de Tasmania, isla de Australia, que se encuentra entre las ciudades más antiguas del país. Situada en el estuario del Río Derwent, es uno de los núcleos urbanos más modernos en Tasmania, y combina la estética agradable con lo moderno de manera equilibrada lo que ha contribuido a hacer de ella un destino muy popular en la isla.
La ciudad promete miles de atracciones tanto naturales como creadas por el hombre a disposición de todos, ofrece una estupenda infraestructura turística y buenas alternativas de transporte. Hobart es lo bastante grande para proveer de instalaciones modernas pero también mantener la hospitalidad de la comunidad que la hace parecerse a una ciudad pequeña.
Las familias encontrarán múltiples atractivos adaptados a sus necesidades al mismo tiempo que los viajeros con intereses culturales no se sentirán disgustados al ver todo el patrimonio que tiene la ciudad y sus bienes naturales. Todo tipo de paisajes exteriores pueden encajar con las diversas actividades que se organizan en distintos entornos alrededor de la ciudad.

Hobart es un referente en Tasmania en relación a la calidad de su cocina. Los visitantes encontrarán fantásticos restaurantes a su alcance que preparan platos con los mejores y más frescos ingredientes, a base de mariscos que son la especialidad. Si quiere abrir un poco el apetito antes de sentarse para el almuerzo, puede pasar unas horas examinando la estupenda selección de tiendas.
Hobart y las ciudades vecinas son muy animadas y cada mes tienen eventos a lo largo de todo el año. Muchos turistas hacen coincidir sus vacaciones con alguno de los festivales y acontecimientos más grandes y populares de la ciudad, y aquellos que tienen lugar en los meses de más calor del año y que garantizan la mayor afluencia de personas.

Hobart tiene fácil acceso, por aire y por mar conectando Tasmania con el continente, y las opciones por carretera hacen posible las conexiones con otras ciudades de la isla. El Aeropuerto Internacional de Hobart recibe vuelos de los principales aeropuertos de Australia incluyendo Sydney y Melbourne.
La ciudad tiene mucho donde elegir en cuanto al alojamiento con diversos establecimientos de grandes empresas y hoteles más pequeños de propietarios independientes. Las reservas con suficiente antelación se hacen imprescindibles si viene usted en verano asegurándose una habitación en el hotel que elija.

Los historiadores especulan que Hobart fue el hogar de tribus aborígenes durante miles de años antes de la llegada del hombre blanco. No fue hasta 1803 que los primeros colonos blancos hicieron acto de presencia al crear una colonia de presidio en la zona conocida como Ensenada de Risdon, situada en las orillas al este del Río Derwest.
Un año después la colonia fue trasladada a otro lugar que ahora es la Ensenada de Sullivan en Hobart, y con esto comenzó la creación de la ciudad que existe hoy. El nombre de la ciudad está inspirado en el Secretario de la colonia Lord Hobart, cuyo nombre inicialmente fue Hobarton o Ciudad Hobart.
El pueblo aborigen que residía en ese momento en la zona fue la tribu semi nómada de los Mouheneener. Como en otras partes donde los blancos tomaban contacto con los nativos, estos sucumbían rápidamente como resultado de las enfermedades que los exploradores traían y también fueron reducidos en violentas escaramuzas.

Por los años 1830, Hobart vivió una considerable e intensa actividad por influencia de los inmigrantes llegados a la zona. El censo de 1835 recogía que la población de Hobart era cerca de 14.000 habitantes, lo que es una proporción alta en relación a los 36.505 de toda Tasmania.
La ciudad prosperó gracias a su situación cercana al Río Derwent y se constituyó como el principal puerto relacionado con actividades industriales como la construcción de barcos. El rango de ciudad fue obtenido en 1842 y la ciudad cambió el nombre de Hobarton por Hobart en 1875. Actualmente Hobart es un conocido destino turístico y una puerta de salida para el resto de Tasmania.
El clima de Hobart es bastante suave ya que la ciudad se aprovecha de los vientos que vienen del océano. Hay cuatro estaciones en el año con meses de calor en verano y fresco en los meses de invierno, y la primavera y el otoño presentan las típicas condiciones de los periodos de transición.
La lluvia cae todo el año, aunque aumenta en Abril, Julio, Agosto y Diciembre. La nieve apenas se da en la ciudad, pero cerca del Monte Wellington a veces hay nevadas en invierno y ocasionalmente también en otras estaciones del años.
El verano, que dura de Diciembre hasta finales de Febrero y comienzos de Marzo, es el momento ideal para visitar Hobart por sus temperaturas. Diciembre quizás deba descartarse por los riesgos de lluvia, pero desde Enero en adelante los turistas pueden esperar tiempo seco y cálido con temperaturas de 17ºC. Este periodo es el idóneo para hacer sus vacaciones en Hobart; sin embargo, las condiciones atmosféricas nunca son tan extremas como para condicionar las fechas de sus viajes a otro momento. Incluso en pleno invierno las temperaturas de Julio y Agosto rara vez caen de 8ºC.































