

El Parque Nacional Blue Mountains ofrece una extensa variedad de evocadoras y magníficas visitas. Toma su nombre a raíz de la neblina azul que aparece en las montañas, formada por la bruma oleosa de los millones de árboles de eucalipto que se encuentran aquí, el paisaje en el parque es impresionante. También son extraordinarias las Cuevas de Jenolan a las afueras de Katoomba.

La región es conocida por sus estupendos restaurantes y los niveles de excelencia en la cocina, con un clima que fomenta el crecimiento de los ingredientes frescos y saludables, que a menudo son citados como uno de los principales motivos para ello. Sea cual sea su gusto en la comida, usted no se sentirá decepcionado por la buena comida que se ofrece en los restaurantes de calidad de la región o por la mezcla de algunos alimentos de nuevas tendencias en la zona chic de los pequeños cafés.
Las Blue Mountains están bien adecuadas para la recepción de visitantes y la región tiene una infraestructura orientada a la prestación de todas las comodidades y conveniencias. Las opciones de alojamiento son abundantes con algunos grandes hoteles de renombre que operan aquí, así como una riqueza de establecimientos con encanto de propiedad independiente
Estando Sydney tan cerca, los visitantes internacionales pueden aprovechar las ventajas de la gran ciudad con un aeropuerto y las conexiones que mantiene con un gran número de ciudades de todo el mundo. Las alternativas para trasladarse por tierra de Sydney a las Blue Mountains son excelentes ya que la mayoría de los visitantes que llegan aquí lo hacen en dos horas desde que dejan el aeropuerto.
Las tribus aborígenes vivieron en la zona que hoy conocemos como Blue Mountains durante miles de años. Cuando llegaron los exploradores blancos a Sydney, las características geográficas de las montañas se consideraban que dificultaban el paso a través de ellas en sus viajes o construir asentamientos.
A pesar de que las montañas todavía no se habían conquistado, fueron añadidas a los mapas de la zona de los hombres blancos, donde el oficial naval británico y administrador colonial Arthur Phillip, dió nombres a las regiones septentrional y meridional, el Carmarthen y las colinas Lansdowne, respectivamente. Aunque estos nombres se hicieron oficiales en 1788, no mucho antes de que el nombre de Blue Mountains, el nombre común para ambas regiones, se popularizara entre la población local.

Era 1813 cuando los exploradores blancos coronaron con éxito las montañas con un grupo compuesto por Blaxland, Wentworth y Lawson, aclamados como los primeros en llegar a la meseta. Antes de esto, los convictos y otros exploradores habían tratado de hacer el mismo camino por la cadena de montañas y aunque es posible que algunos tuvieran éxito, ninguno fue conocido por tal hazaña.
Popularmente se sostuvo que la imposibilidad de construir asentamientos más allá de las llanuras de Sydney era un impedimento para la expansión del colonialismo de la zona y que la conquista de las Blue Mountains facilitó el camino para que hubiera un desarrollo significativo. Muchos historiadores, de hecho, mantienen la creencia generalizada, que sugiere que la disponibilidad de tierras en las zonas costeras era suficiente para garantizar la continuación del crecimiento colonial.

Después de que la idea de que las montañas eran totalmente inconquistables se desvaneciera, los colonos blancos se apresuraron a moverse y crear la infraestructura que comenzó en la zona. A petición del Gobernador Lachlan Macquarie, William Cox dirigió un equipo de 30 trabajadores convictos y ocho guardias en la construcción de una carretera a través de las montañas.
La carretera tardó algo más de seis meses en concluir y fue terminada a principios de 1815. La región prosperó gracias a industrias mineras de carbón y pizarra bituminosa (hasta algún tiempo después de la Segunda Guerra Mundial) y en épocas posteriores gracias al turismo, este último se beneficia en gran medida del desarrollo del ferrocarril.
Aunque cerca de Sydney, las Blue Mountains experimentan un clima más fresco que las zonas bajas de la ciudad con temperaturas que caen según aumenta la altura (2°C por cada 300 metros de altura).
Esto significa que en las regiones más altas, la temperatura media es de alrededor de 18°C en los meses de verano, de Diciembre a Febrero. En la temporada de invierno, de Junio a Agosto, las temperaturas son de promedio alrededor de 5°C. más bajas y, en consecuencia, más cerca de Sydney, el clima es más cálido con temperaturas con un promedio en verano de 29°C y en invierno las temperaturas son de 16°C.

La lluvia tiende a disminuir en la misma época del año en Sydney que en las regiones más altas acercándose a los 1050 mm de precipitación por año y las regiones de la parte mas bajas sobre 850 mm por año.

Desde la perspectiva del visitante, los meses de verano puede ser caluroso y es más prudente venir de visita más tarde durante el año en Noviembre, o hacia el final de la temporada a finales de Febrero o principios de Marzo.































